Aprobado por unanimidad un primer paso para que los locales vacíos se puedan transformar en viviendas

Concejal en el Salón de Plenos antes del inicio de la sesión plenaria - EUROPA PRESS

El pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado, por unanimidad, y con carácter inicial, la modificación aislada número 176 del Plan General de Ordenación Urbana de Zaragoza (PGOU), que permite la transformación en de los locales comerciales vacíos en viviendas, garajes y almacenes y otras condiciones de intervención en suelo urbano consolidado. Tras la apertura de un plazo de exposición pública se votará la aprobación definitiva.

El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha dicho que hay que dar una utilidad a los más de 1.400 locales censados en 2008, según ECOS, para que tengan otro uso por los ciudadanos y ha agradecido el apoyo de los grupos para que sea posible esta modificación.

Se aplicará a los locales que lleven al menos tres años vacíos y para evitar que se degrade el espacio se podrán reconvertir en vivienda, garaje, o almacenes de «última milla» donde se depositan los paquetes de compra por Internet antes de su distribución.

Ha recalcado que se evitará la infravivienda con un mínimo de metros cuadrados y será una herramienta «útil y adaptada» a las necesidades de los vecinos y la regeneración del espacio urbano.

DERECHO

El portavoz de Vox, Julio Calvo, ha confiado en que sirva para paliar el problema del acceso a la vivienda y ha alertado sobre el desequilibrio que se pueda producir entre el aumento de viviendas y la falta de equipamientos, como en Delicias.

El portavoz del grupo municipal de Podemos, Fernando Rivarés, ha confiado en que a raíz de esta modificación se aumente la vivienda pública «como derecho humano y constitucional, no solo habitacional».

El portavoz del grupo municipal de ZeC, Pedro Santisteve, ha dicho que el «daño al comercio ya está hecho» por las grandes superficies de la periferia y ha reclamado planes de barrio elaborados por los vecinos y los técnicos municipales. «Más allá de la digitalización de comercios hay que hacer políticas de vivienda atrevidas», ha dicho.

El concejal del grupo municipal del PSOE, Horacio Royo, ha destacado que hay consenso por la actitud del Gobierno al traer una iniciativa y hablarla con la oposición durante dos meses, pero no cuando «se traen recalificaciones a la carta para hospitales en 48 horas», ha comparado.

CONDICIONES PARA VIVIENDAS

Esta aprobación permite la transformación de locales desocupados en la planta baja en viviendas desarrolladas por completo en este nivel o su incorporación a viviendas de la planta inmediatamente superior para dar lugar a dúplex con mayor superficie y atractivo.

Se proponen dos tipos de medidas. Por un lado, se facilita la transformación en los casos que sea viable y convenga al interés general, reduciéndose, por ejemplo, la exigencia de elevación de la planta baja con respecto a la acera, que el PGOU fija en un metro para toda la planta, a las piezas que linden con la calle, y estableciéndose condiciones más ventajosas para los locales que recaigan a dos calles, y suprimiéndose la exigencia de elevación cuando entre la vía pública y el espacio interior de la vivienda haya un espacio libre privado.

Se regulan, además, unas condiciones más favorables para los locales situados en edificios catalogados y en edificios anteriores a 1959 emplazados en las áreas más populares y menos comerciales del centro histórico, donde puede llegar a admitirse una menor elevación del forjado de suelo con respecto a la acera, con medidas correctoras para preservar la privacidad interior, como colocar vidrios traslúcidos por debajo de cierta cota, e incluso una altura libre algo menor de las viviendas.

Se contempla también el caso de locales con infraestructuras colgadas del techo, donde en ciertas circunstancias la elevación puede reducirse a medio metro.

También hay algunas condiciones transitorias para viviendas destinadas a personas con movilidad reducida que pueden encontrar ventajas en residir en una planta baja, que podría prescindir de la elevación del forjado de suelo siempre que se garantizara que en futuras reformas puede elevarse éste a la cota prescrita con carácter general.

EVITAR INFRAVIVIENDA

Por otro lado, se pretende evitar que las nuevas viviendas en planta baja tengan peores condiciones de habitabilidad que otras viviendas, para lo que se prevén expresamente posibles problemas relacionados con la accesibilidad, la privacidad, la seguridad o el aislamiento frente al ruido, cuya resolución se requerirá que figure expresamente en los proyectos.

De no resolverse correctamente, podrían convertirse en infraviviendas, perjudiciales para los edificios y los barrios donde se ubiquen, además de proporcionar unas malas condiciones de vida a sus habitantes.

Para evitarlo se aumenta la superficie útil mínima de las viviendas procedentes de anteriores locales. En Zaragoza, las viviendas tienen que tener un mínimo de 37 metros cuadrados para obtener la cédula de habitabilidad. Con esta modificación, los ratios se elevan cuando se va a obtener de un mismo local más de una vivienda.

Si el local tiene más de 140 metros cuadrados y se quiere dividir en varias viviendas, cada una deberá tener un mínimo de 55 metros, y si el local tiene menos de 100 metros cada vivienda resultante será de un mínimo de 45 metros cuadrados. Se prohíbe establecer en los locales usos de residencia colectiva que no se desarrollen más que en planta baja. El objetivo es lograr que no se conviertan en infraviviendas.

EVITAR ESPECULACIÓN

Para evitar que las expectativas de uso residencial eleven el precio de los locales, dificultando aún más el mantenimiento de la actividad comercial, o la mezcla desordenada de viviendas y usos comerciales u hosteleros en las mismas calles, con los consiguientes perjuicios mutuos, se ha establecido un plazo mínimo de tres años de desocupación de un local existente para admitir su transformación en vivienda.

La finalidad es evitar que un local en uso se desaloje para realizar unas expectativas de beneficio inmediato transformándolo en vivienda, se establece la incompatibilidad entre usos, prohibiendo por ejemplo las nuevas viviendas en zonas declaradas saturadas.

Además, se incluye un catálogo de calles y plazas en las que no se admite esa transformación, bien para preservar su actual dedicación comercial, que decaería si van desapareciendo locales aleatoriamente, bien por entenderse que no reúnen condiciones idóneas para el uso residencial de la planta baja, por razones de ruido, excesivo tráfico rodado, entre otros aspectos.

OTROS USOS

Aparte de la transformación de locales en viviendas, esta modificación del PGOU contempla otras medidas para facilitar la revitalización de barrios consolidados de la ciudad. Se permite el acondicionamiento de locales de planta baja como estacionamiento de bicicletas y otros vehículos de movilidad personal, reduciendo la presión sobre las aceras y favoreciendo que su número aumente sin conflictos con el uso peatonal.

Se admite también que, en las áreas con déficit de plazas privadas de estacionamiento se puedan retirar los vehículos estacionados en la vía pública y ganar espacio para el uso peatonal; también se podrán superar los límites actuales de aprovechamiento para la mejora de la eficiencia energética de los edificios.

EP