Aragón comenzará a vacunar a estudiantes de Ciencias de la Salud este jueves o viernes

Foto de archivo de la llegada a Aragón de 5.400 dosis de la vacuna contra la COVID-19 de AstraZeneca. - GOBIERNO DE ARAGÓN

La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, ha anunciado que este jueves o viernes comenzarán a administrarse las primeras dosis de la vacuna de AstraZeneca contra la COVID-19, de la que esta semana han llegado las primeras 5.400 dosis a la comunidad autónoma, a estudiantes de Ciencias de la Salud, tanto de la Universidad de Zaragoza, como de la Universidad San Jorge.

En rueda de prensa, ha explicado que la vacunación se desarrollará en espacios habilitados en los campus de estas instituciones académicas. Por otra parte, Repollés ha precisado que la previsión es administrar otras 16.500 dosis a lo largo de esta semana de las vacunas de Pfizer y Moderna, de las que también se han recibido viales este lunes.

La consejera ha detallado, igualmente, que la próxima semana está previsto que lleguen dosis de las tres vacunas y «continuaremos con los grupos de población previstos».

Además, ha informado de que a finales de esta semana o principios de la que viene se pondrá en marcha para vacunar, si fuera necesaria, una carpa de la que ya dispone el servicio 061, que se instalaría en unos terrenos que ha cedido Adif, junto al centro de especialidades ‘Inocencio Jiménez’ de Zaragoza.

El propósito es administrar allí las dosis a colectivos de personal esencial «que pudiesen ir en bloque a vacunarse». La consejera ha recordado que existe una carpa ya montada junto al Hospital Clínico de Zaragoza, «preparada» también para este fin.

Por otra parte, Repollés ha constatado que ya están recibiendo propuestas de espacios de los ayuntamientos, tras la petición formulada por el Departamento que dirige en este sentido, para tenerlos preparados y ponerlos en marcha, «cuando los necesitemos» para vacunaciones «masivas». «Ojalá sea pronto», ha deseado.

BUEN RITMO

El director general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, Francisco Javier Falo, ha estimado que la comunidad autónoma mantiene un «buen ritmo» de vacunación, limitado por las dosis que van llegando.

Según ha precisado, se han administrado unas 90.000 dosis, con unas 15.000 o 20.000 semanales, de forma que «prácticamente» todas las residencias están vacunadas y solo queda un «pequeño porcentaje que no».

En este punto, Falo ha dicho que hace dos días hubo una jornada en la que no hubo ningún nuevo contagio ni de residentes, ni de trabajadores de estos centros «por primera vez en mucho meses», algo que puede «empezar a marcar lo que puede pasar de aquí en adelante», ha expresado optimista.

También ha comentado que se ha comenzado a vacunar a mayores de 80 años, ya que los centros de salud «al mismo tiempo» que han iniciado la inmunización de grandes dependientes «están empezando a citar a mayores de 80, que será el grupo con el que sigamos con las vacunas de Pfizer y Moderna» en las próximas semanas.

Además, se continua con la vacunación de los profesionales sanitarios «de primera línea», tanto de la sanidad pública, como privada, con una cobertura que ya es «alta» en estos momentos, y se va a suministrar la de AstraZeneca a profesionales sociosanitarios que no están en primera línea, siempre que sean menores de 55 años, para administrar después esta vacuna a otros colectivos esenciales, ha relatado el director general.

CEPA BRITÁNICA

La consejera de Sanidad se ha referido también a la presencia de la variante británica del coronavirus SARS-CoV-2 en Aragón y ha dicho que actualmente la prevalencia es del 2,9 por ciento. Asimismo, ha comunicado que, a partir de ahora, cada jueves se va a publicar una actualización de ese porcentaje a través del Boletín Epidemiológico de Aragón, así como de los resultados que se obtengan de la presencia de cualquier otra cepa mutada.

Según ha manifestado, los datos son «cambiantes» y por eso se va a analizar cada semana un porcentaje importante de muestras «para saber en qué situación nos encontramos».

Con esta finalidad, se dispone de un aparato en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón, que permite distinguir entre la cepa habitual y las mutadas y, «a partir de la semana que viene o la siguiente tendremos los reactivos necesarios para poner en marcha dos secuenciadores» en los Hospital Miguel Servet y Clínico Universitario de Zaragoza «para distinguir cualquier cepa mutada, británica o cualquier otra que no sea la convencional».

Repollés ha aclarado que las medidas que se han de tomar ante la cepa británica son las mismas que hasta ahora y su aumento no indica que haya un empeoramiento de la situación. Por su parte, el director general de Salud Pública ha comentado que es previsible que haya un incremento de su presencia en Aragón.

Ha añadido que las cepas de coronavirus SARS-CoV-2 han ido modificándose desde el principio de la pandemia y la importancia de incorporar la secuenciación en la vigilancia epidemiológica se debe a la necesidad conocer «cómo puede incidir más en una mayor transmisión y gravedad» y, especialmente, en la respuesta de las vacunas al virus. En el caso de la británica, sus mutaciones «no comprometen eficacia de las vacunas» actuales, ha remarcado Falo.

CRIBADO MASIVO EN TERUEL

En otro orden de cosas, la consejera de Sanidad ha descartado hacer un cribado masivo para diagnosticar casos de la COVID-19 en Teruel ya que esta medida está prevista cuando no es posible mantener una vigilancia epidemiológica que permita un diagnóstico precoz de los casos y el control sobre la trazabilidad del número de contagios y contactos, «algo que en Aragón no se ha producido».

Según ha expuesto, «desde el punto de vista de la evidencia científica, no se dan las circunstancias» en la comunidad autónoma que aconsejen aplicar esta medida.

Repollés ha añadido que esto «no quiere decir que no vayamos a hacerlos nunca», pero ha advertido de que realizar cribados masivos «es oportunista» porque «solo acude la gente que quiere y casi siempre es la que menos posibilidades tiene de estar contagiada».

Además, ha continuado, da una sensación de «falsa seguridad» y ofrece una foto fija de un momento «puntual». La consejera ha agregado que en los municipios de Teruel y Alcañiz se ha podido mantener «la posibilidad de detectar casos y contactos» y «hemos conseguido reducir la incidencia de forma rápida» por lo que «no nos hemos planteado ese cribado».

Por otra parte, sobre la investigación en el Hospital Obispo Polanco de Teruel de supuestos casos de vacunaciones indebidas contra la COVID-19, la consejera ha dicho que el Departamento «requirió un informe que pudiese aclarar, dilucidar y dar más detalles sobre las afirmaciones que realizó el jefe de servicio de la UCI sobre la vacunación de personas fuera de su orden habitual».

Sin embargo, «la contestación no ha podido aclarar este aspecto, ni decir la fuente, ni cuáles han sido estas personas, ni siquiera si esto es cierto o no» por lo que ha opinado que han sido unas afirmaciones «gratuitas» y como no se ha podido demostrar, «ni él ha podido dar información sobre qué personas han podido ser objeto de esa vacunación, se ha decidido no seguir con esta investigación».

E.P