La prolongación de la avenida Tenor Fleta de Zaragoza, que conecta con la Z-30, ha entrado en servicio a partir de las 09.15 horas de este viernes con los primeros conductores que ha atravesado esta vía escoltados por motoristas de la Policía Local.

La inauguración de esta obra ha tenido lugar este jueves por el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, la vicealcaldesa, Sara Fernández, responsables del Adif y de colectivos vecinales. La tarde se ha dejado cerrada al tráfico para que los ciudadanos pudieran disfrutar de los carriles-bici y pasea por esta vía que está construida sobre un cajón encima de las vías del tren.

Esta infraestructura tiene 725 metros lineales, que cuentan con dos carriles de salida y uno de entrada a la ciudad en el primer tramo –mientras que en la zona más próxima a la Ronda de la Hispanidad será doble–, un vial de carril-bici, alumbrado y aceras a los dos lados, además de numerosos bolardos en sendos márgenes para amortiguar el impacto de vehículos en caso de accidente y evitar que caigan puesto que esta infraestructura se asemeja a un puente.

En total se han urbanizado 24.744 metros cuadrados, sobre un cajón ferroviario de 725 metros de longitud, que tiene dos tramos: uno que se construye en 2002, junto a la avenida Tenor Fleta, que solo cuenta con 18 metros de ancho, por lo que se crea un terraplén en el lado sur para ampliar la extensión; y otra parte del cajón es de 2008, el que está junto a la estación de Cercanías de Miraflores, que tiene 55 metros de ancho, de los que se han usado 35.

El coste total de la obra ha sido de 3,5 millones de euros, de los que el Adif ha aportado 700.000 euros para hacer la conexión del antiguo Camino Cabaldós y el Ayuntamiento ha invertido 2.818.587,75 euros, en los que se incluye tanto el IVA, como la ampliación de obras y mejoras por más de 700.000 euros, que se añaden en febrero de este año para salvar un corte de 50 metros de la acera en el lado más próximo a Tenor Fleta.