Casi 70 gatos callejeros de Zaragoza ya están recogidos en el nuevo espacio para felinos El Guano

Un total de 55 gatos del Pignatelli y 11 del Teatro Romano se encuentra ya en El Guano, en Zaragoza. - MIGUEL G. GARCÍA - AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

El Ayuntamiento de Zaragoza ha finalizado el traslado de los gatos que poblaban los antiguos depósitos de Pignatelli y el Teatro Romano, salvo cuatro felinos que todavía se encuentran en estas dos ubicaciones y que serán capturados en los próximos días.

En total, 55 animales del Pignatelli y once del Teatro Romano se encuentran ya en el nuevo espacio habilitado por el Consistorio para acoger colonias felinas, conocido como El Guano, donde disponen de una zona de adaptación, casetas para resguardarse del mal tiempo y rascadores para favorecer su bienestar. Este lugar tiene 5.000 metros cuadrados de superficie en un entorno natural, con vegetación baja y alejado del tráfico rodado.

Se han recuperado 15 de los 30 gatos huidos, gracias a la labor de los voluntarios que, incluso con gafas de visión nocturna, han rastreado al zona por la noche para devolverlos al recinto. Los animales capturados han recibido atención veterinaria en el Centro Municipal de Protección Animal y han sido desparasitados, vacunados y esterilizados antes de su traslado a El Guano. Además, entre las capturas, se han desinfectado las jaulas para evitar enfermedades.

Así lo ha indicado la veterinaria del Centro Municipal de Protección Animal (CMPA), María Jesús Ramírez, quien ha señalado que este espacio es adecuado para los felinos, porque dispone de mucha vegetación baja, como matorrales, lo que permite a los felinos camuflarse y realizar sus comportamientos naturales, como son «la caza y el rascado».

El Ayuntamiento habilitó el recinto El Guano que cuenta con una superficie de 5.000 metros cuadrados y cinco jaulas de reubicación de nueve por dos metros con capacidad para acoger a doce gatos.

Estas jaulas se utilizan para facilitar la adaptación de los animales al nuevo espacio, ya que si se soltasen libremente en el recinto tenderían a escaparse.

Una vez superado el periodo de adaptación, de aproximadamente quince días, se dejan libres en el recinto donde tienen todos los recursos necesarios para su superviviencia, incluidas unas casetas de madera y transportines para que puedan resguardarse del mal tiempo, tolvas con agua, comida, arena y rascadores. Además, se han colocado seis contenedores de vidrio a los que se les ha dado una segunda vida como puntos de alimentación y refugio para los gatos.