¿Cuándo debemos recurrir a empresas de “trabajos verticales”?

A menudo los vemos “colgados” de edificios, sujetos con un arnés, pero: ¿Cuándo debemos recurrir a empresas de trabajos verticales?

“En la rehabilitación de fachadas, las labores de prevención son muy importantes pero, sin duda, en el momento en el que se detecta un problema hay que intervenir”

Hablamos con A. Antonio Rodríguez, gerente de Alan Rehabilitaciones. “Desde la creación de nuestra empresa nos hemos dedicado fundamentalmente a la restauración y limpiezas de fachadas”-nos explica, dando mayor veracidad a sus palabras por su experiencia – “Las labores de prevención son esenciales, pero en el momento en que se detecta un problema, hay que intervenir. En ese momento nosotros siempre damos una opinión experta sobre el trabajo a realizar, y detallamos exactamente en nuestros presupuestos tanto la utilización de técnicas de nuestro sector como el proceso de desarrollo, en el que el plazo de ejecución es importantísimo”.

“Dar la solución correcta, consiguiendo que la ejecución de la obra se ejecute en tiempo y precio óptimo.”

Y es que contar con una opinión experta es el inicio para un trabajo óptimo de restauración de fachadas en Zaragoza. “No sólo permite realizar una valoración adecuada”-nos expone – “sino que permite adecuar los trabajos a la solución, teniendo en cuenta el presupuesto de la comunidad. Por ejemplo, si realizamos trabajos que se pueden realizar con arnés y evitamos el uso e instalación de complicados andamios, conseguimos que la ejecución de la obra se ejecute en tiempo y precio óptimo”-y termina resumiendo- “al final, se trata de usar nuestra experiencia para invertir el tiempo y los medios adecuados”.

“Trabajamos siempre con la mayor seguridad”

Para esta empresa la seguridad de su plantilla es fundamental. “La formación de nuestros trabajadores en este punto es esencial”-nos dice-“por eso realizamos cursos de formación preventiva, cumpliendo, como no podía ser de otra forma, con la legislación vigente en cuestión de protección laboral”.

Está claro que en este negocio literalmente se juegan la vida. Añade: “quizás por el sector en el que nos encontramos, la legislación ha jugado un papel decisivo en los últimos años, con el objeto de reducir la siniestralidad. Es fundamental trabajar con seguridad. Formación, experiencia, y proceso de maduración, puesto que está claro que es una profesión muy estimulante pero a la vez que requiere de un proceso de endurecimiento psicológico por la presión de trabajar a altura”.

“Vamos más allá de la rehabilitación de fachadas en Zaragoza”

La línea de especialización de Alan Rehabilitaciones ha ido más allá de la rehabilitación de edificios: “en los últimos años, hemos acometido con éxito las reformas de fachadas de negocios”-nos explica – “de hecho, es una vía más para nuestro negocio en la que podemos seguir aportando nuestra experiencia y buen hacer”.

Dentro del sector de la construcción y Zaragoza también han ejecutado reformas integrales de edificios y también para particulares. “Al final nuestra cartera de clientes nos ha derivado a desarrollar otras actividades complementarias a los que realizábamos con anterioridad. Chimeneas, canales y bajantes, trabajos con y sin andamios… “– enumera añadiendo- “Trabajamos con muchos de nuestros clientes desde hace muchos años, con otros estamos empezando pero…“-nos dice sonriendo- “… lo que realmente nos diferencia es que sabemos cómo piensa; nuestra experiencia nos permite identificar las soluciones y nuestro equipo ejecutar la tarea de forma rápida y segura”.

“Vamos desarrollando líneas de servicio que aporten valor a nuestro cliente”

Una de las vías que curiosamente han agregado en la actividad que desarrollan ha sido la Desinsectación de chinches y cucarachas. “Al final, no deja de ser nuestra filosofía del trabajo: pensar en las necesidades del cliente, yendo más allá de lo que nos pide en un momento determinado, para ofrecerle el mejor servicio”.

Se despide de nosotros, no sin antes enseñarnos fotografías de los trabajos que ha realizado. En muchas de ellas se aprecia la calidad de la obra. En nosotros despierta un sentimiento de valoración por el resultado y la peligrosidad. Son, dicho con todo el respeto y admiración, los “spiderman urbanos”.