Desde este viernes ya es legal pedir la eutanasia: así será en Aragón

Juan Coll y Concha Revilla - GOBIERNO DE ARAGÓN

Aragón ha establecido ya los mecanismos para la aplicación de la Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia, que entra en vigor este viernes, de modo que se asegura la prestación a los ciudadanos que quieran ejercer este derecho.

El director general de Transformación Digital, Innovación y Derechos de los Usuarios del Departamento de Sanidad, Juan Coll, y la jefa del servicio de Garantías y presidenta de la de Comisión de Garantía y Evaluación del Derecho a la Prestación de Ayuda para Morir, Concha Revilla, han detallado los pasos dados por la comunidad aragonesa, así como el procedimiento para hacer uso de este derecho, incluido en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud y de financiación pública.

La eutanasia, según la ley, se define como un acto deliberado de dar fin a la vida de una persona, producido por la libertad expresa de la propia persona, y con el objeto de evitar un sufrimiento, bien sea por un proceso terminal o bien sea por un proceso de autonomía personal.

La eutanasia esta penalizada, y simplemente se despenaliza en dos casos, en caso de enfermedad grave e incurable y en padecimientos graves, crónicos e imposibilitantes. «Introduce un nuevo derecho, el derecho a la prestación de la ayuda para morir e introduce a su vez esta nueva prestación en el Sistema Nacional de Salud y, por ende, entra en la cartera de todos los servicios regionales de salud de las comunidades autónomas», ha continuado diciendo el director general.

«Es una ley muy garantista, pone las garantías por encima de cualquier realidad, tiene un procedimiento muy bien definido, hay un procedimiento con sus fases y sus plazos», ha manifestado Coll, quien ha asegurado que «la idea es garantizar que el proceso cumple tanto los requerimientos legales como médicos». Los profesionales médicos pueden ejercer su derecho a la objeción de conciencia.

Se ha constituido ya formalmente una comisión, un órgano colegiado, deliberativo y multidisciplinar, con naturaleza de órgano administrativo, y que está compuesto por los siguientes miembros: un presidente, en concreto la jefa de servicio de Garantías de los Usuarios, Concha Revilla; un vicepresidente y un secretario; tres vocales facultativos médicos; tres vocales juristas; y un vocal, profesional de enfermería.

Concha Revilla ha expuesto que «para poder solicitar la prestación de ayuda para morir es necesario que la decisión del paciente sea una decisión autónoma, es decir, que sea libre, en el sentido de que tenga coacciones de ningún tipo y además ha de ser informada». Esa solicitud siempre se realiza ante un profesional sanitario y ya se inician todos los plazos.

También se incluye la posibilidad de que, en el caso de que el paciente no se encuentre en el pleno uso de sus facultades, pueda presentar la solicitud en su nombre, otra persona mayor de edad y plenamente capaz, acompañándola de su documento de instrucciones previas, testamento vital, voluntades anticipadas o documentos equivalentes legalmente reconocidos.

Una vez recibida la primera solicitud, el médico responsable realizará en el plazo de dos días un proceso deliberativo con el paciente sobre su diagnóstico, posibilidades terapéuticas y resultados esperables, así como sobre posibles cuidados paliativos, asegurándose de que comprende la información que se le facilita.

Tras este paso el paciente debe realizar una segunda solicitud para lo que tiene que haber al menos una separación de 15 días con la primera y el médico responsable, en el plazo de dos días naturales, retomará con el paciente solicitante el proceso deliberativo al objeto de atender, en el plazo máximo de cinco días naturales, cualquier duda o necesidad de ampliación de información.