La Policía Nacional vigila en la Plaza de España. DZ

Agentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón detuvieron el pasado 29 de enero a cinco varones de entre 19 y 28 años y a otros cuatro menores de edad como presuntos autores de varios delitos de Robo con violencia.

El primero de estos hechos ocurrió en torno a las 21 horas del pasado sábado 29 al ser comisionado un indicativo policial a la avenida Manuel Rodríguez Ayuso, esquina con Vía Hispanidad, donde al parecer una mujer había sufrido un robo con violencia.

Una vez en el lugar los agentes observaron a una señora sentada, nerviosa y muy dolorida junto a un joven, manifestándole ésta que iba caminando por el interior de una urbanización y de repente se le habían aproximado dos varones, dándole un fuerte  tirón en el bolso sin llegar a arrebatárselo y que debido a ello continuaron dando violentos tirones hasta hacerla caer al suelo.

En ese momento los individuos le abrieron el bolso sustrayendo de su interior la cartera con toda la documentación y 50 euros, así como el teléfono móvil, tras lo que huyeron dirección Avenida Manuel Rodríguez Ayuso.

La víctima pidió auxilio a un joven que se encontraba en el lugar, persiguiéndoles éste y consiguiendo interceptarlos momentos después, recuperando la cartera de la mujer y volviendo para ayudarla y devolverle sus efectos personales y llamando a la Policía.

Los agentes realizaron una batida por las inmediaciones, localizando a dos jóvenes que coincidían con la descripción aportada tanto por la víctima como del testigo, realizándoles un cacheo de seguridad en el que encontraron el teléfono móvil que acaban de sustraer a la mujer, así como su DNI y una tarjeta bancaria a su nombre, por lo que procedieron a su detención y traslado a dependencias policiales.

Tan sólo una hora después otra patrulla policial fue comisionada por el CIMACC-091 para que se dirigiera a la calle Miguel Labordeta, donde al parecer un varón acababa de sustraer un teléfono móvil a una mujer, produciéndoles lesiones y huyendo a la carrera después.

Una vez en el lugar los actuantes se entrevistaron con la víctima que presentaba un corte en el dedo pulgar y varios testigos de los hechos, manifestando que habían observado cómo un joven se sentaba al lado de la víctima, mostrando una actitud sospechosa y que en un momento dado se había abalanzado sobre ella, forcejeando para quitarle el móvil de la mano y echando a  correr tras conseguirlo.

Uno de los testigos llamó a la Policía, mientras otro salió corriendo detrás de él, perdiéndolo de vista a la altura de la Calle Ramiro de Aragón.

Tras realizar varias batidas perimetrales por la zona, los agentes lograron localizar y detener al presunto autor en la Avenida Madrid con la Glorieta de los Enlaces, siendo posteriormente trasladado a dependencias policiales.

Los tres presuntos autores de estos dos robos con violencia resultaron ser los mismos que ya fueron detenidos el pasado jueves 27 por otro robo con violencia por el método del tirón a una pareja en el parque de la Sedetania.

Posteriormente, sobre las 23.00 horas de ese mismo día 29 un indicativo policial fue comisionado a la Calle Lasierra Purroy donde una mujer solicitaba ayuda al haber sido agredida por un hombre y una mujer para sustraerle su teléfono móvil.

La víctima contó a los agentes que mientras se encontraba en el interior de un local de ocio, un individuo le había dado un fuerte puñetazo en la cara y le había agarrado violentamente del pelo para arrancarle de la mano su teléfono.

Los actuantes identificaron a varias personas que se encontraban en el lugar, tratándose uno de ellos del presunto autor de la sustracción del móvil cometida momentos antes y procediendo a su inmediata detención y traslado a dependencias policiales.

Una media hora después, tuvo lugar un robo con violencia a un grupo de jóvenes en la Plaza de los Sitios, al parecer cometido por tres chicas menores de edad.

Las presuntas autoras, que fueron detenidas y entregadas posteriormente a sus tutuores legales, pidieron que les dieran todos los billetes que llevaran, llegando a agarrar fuertemente del pelo a una de las víctimas y una vez en el suelo a lanzarle patadas de forma reiterada en el estómago.