Eduardo Satué, vicepresidente 2º de la Soc. Española de Farmacia , sobre los nuevos autotest, «no debemos confiarnos»

Las Navidades en familia siguen siendo toda una incógnita. El miedo se expande, las posibilidades de rebrote parecen inevitables y las acotaciones en reuniones insuficientes, sobre todo para los más vulnerables. La pregunta del siglo es ahora, ¿podrán venir a cenar en Nochebuena los abuelos? ¿O aquella tía de alto riesgo? ¿Y si soy asintomático?.

En busca de respuestas esta semana muchos han acudido a las farmacia para obtener los nuevos autotest de detección rápida. El uso de estos test es muy sencillo, algunos lo comparan incluso con los de embarazo. Has de pincharte en el dedo, sacar una muestra de sangre y colocarla en el botecillo y en 10- 20 minutos obtienes el resultado.  Sin embargo , Eduardo Satué, vicepresidente 2º de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria a nivel nacional, nos advierte, no debemos confiarnos.

Como el propio Satué repara, existe una gran confusión con respecto a los resultados obtenidos en los autotest. Hemos de recordar que se trata de un test de anticuerpos, no de antígenos. La diferencia es abismal, los anticuerpos son defensas naturales que aparecen una vez infectado o cuando estás en un estado avanzado de la enfermedad  y por tanto, tal y como afirma el vicepresidente “solo muestra un resultado positivo cuando llevas 5-7 días o incluso más infectado. Esta enfermedad cuando más te contagia es en los primeros días”. Un test negativo, no garantiza no tener el  virus.

Desde el punto de vista epidemiológico también existen inconvenientes. A pesar de que los test solo pueden obtenerse con prescripción médica, no existe un sistema de trazabilidad que indique los resultados obtenidos. Por ello, desde las farmacias llaman a la responsabilidad social. En caso de dar positivo debe notificarlo a su centro de salud y tomar las medidas de precaución y aislamiento pertinentes hasta obtener un segundo resultado.

¿Cuál es el sentido de estos test entonces? Pues tal y como explica el propio vicepresidente de la SEFAC, desde un punto de vista de interés  personal “confirman  una sospecha de que estoy pasando la infección porque tengo síntomas o  confirman la duda de que ya la pasado. Desde un punto de vista epidemiológico “puede ayudar a conocer la seroprevalencia” aunque  lo importante para la salud pública es rastrear los contagios y estos test no lo permiten.

La efectividad de estos test, en el caso de que la autoadministración sea adecuada, es superior al 90% y por tanto mucho mayor que la de aquellos autotest con baja sensibilidad anunciados en mayo. El objetivo principal del autotest, es entonces servir de ayuda al sistema sanitario “digamos que por cantidad compensamos la falta de sensibilidad”, aunque el stock todavía es limitado “si yo quiero pedir ya me están dando fecha para pasadas las Navidades”.

El reto, aunque aún idílico, es lograr autotest de antígenos, que detecten el virus al principio del contagio y que su sensibilidad sea cerca del 100%. Ya existen unos similares pero de uso exclusivamente profesional, aunque con problemas aún en la detección asintomática “el problema es cuando no tienes nada, sin síntomas falla más la sensibilidad pero yo creo que acabarán saliendo el autotest”.

Desde las farmacias, piden servir de apoyo “hemos ofrecido hacer nosotros profesionalmente el test para aumentar la cobertura y capacidad de detección”. Esta medida ya está funcionando en países como Francia, Inglaterra, Portugal e Italia. Sin embargo en España “la farmacia comunitaria es un recurso que no se ha acabado de aprovechar”.

 

Cristina Lázaro de Blas.