El Ayuntamiento de Andorra ha activado el protocolo de emergencia para atender las incidencias más urgentes ocasionadas por una fuerte tromba de agua y granizo que ha caído esta tarde en el municipio, durante media hora. No ha habido que lamentar daños personales.

Entre las primeras actuaciones, se va a realizar la limpieza de todas las calles que han quedado intransitables. En el operativo, van a trabajar 30 efectivos y ocho vehículos de la Policía Local, la Brigada Municipal y Protección Civil.

El alcalde, Antonio Amador, ha contado que ha caído mucha agua, que se ha desplazado de la parte alta de la localidad a la zona baja, con algunas vías donde se ha producido una acumulación «importante», mientras que el granizo ha sido de gran tamaño, como una pelota de ping pong «e incluso más».

Ha reconocido que la situación, en algún momento, «daba miedo», y se han ocasionado importantes daños en las lunas de los vehículos, que también han sufrido abolladuras. Además, ha habido afecciones en ventanas, persianas, canales y algún tejado.

También han caído árboles y el agua ha llegado a arrastrar contenedores, además de que se han inundado las zonas bajas de algunas viviendas.

Antonio Amador ha estimado que los huertos que están en las inmediaciones del casco urbano han tenido que quedar «arrasados» y ha añadido que también habrá que hacer una valoración de los daños en los cultivos.

El alcalde ha agradecido la actuación de los vecinos, que han ayudado en la limpieza de sus zonas. Asimismo, ha comunicado que el Ayuntamiento habilitará un espacio para que puedan comunicar los daños sufridos, que, en general, ha estimado que van a ser «cuantiosos». Por su parte, los técnicos municipales determinará como ha afectado la tormenta en el patrimonio público local.