SE BUSCAN VIGÍAS VERDES

El Ayuntamiento de Zaragoza premiará con un diploma a quien encuentre nidos del cernícalo vulgar

Nido de cernícalo vulgar en el Paraninfo de Zaragoza - DANI MARCOS

La Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza, integrada en el Área de Servicios Públicos y Movilidad, busca nuevos «vigías verdes» que colaboren en la localización de nidos de cernícalo vulgar.

«¿Ha visto algún cernícalo vulgar sobrevolando Zaragoza o sus alrededores? ¿Sabe reconocerlo? ¿Le gustaría colaborar con el Ayuntamiento para identificar la presencia de nidos y ayudar a sensibilizar sobre la presencia de este tipo de fauna en la ciudad?» son las preguntas que se plantean a los ciudadanos.

El reto es animar a los nuevos «Vigías Verdes» a mirar al cielo y a lo alto de edificios y construcciones para encontrar nidos de cernícalos vulgares ‘Falco tinnunculus’ en la ciudad.

En la sede electrónica municipal se ha habilitado un espacio en el que se explica este novedoso proyecto y se dan pistas para identificar tanto los ejemplares como sus nidos.

La Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza, dentro de su seguimiento anual, tiene localizados distintos nidos y, además, ha colaborado con la instalación de distintas cajas-nido en lugares estratégicos.

Los aficionados a la ornitología que deseen colaborar pueden hacerlo a través del correo electrónico ‘unidadverde@zaragoza.es’ o exclusivamente por ‘Whatsapp’ en el número 609270090,  según nos ha informado el Ayuntamiento de Zaragoza.

Es importante ser lo más concreto posible en la dirección y, si es posible, enviar la ubicación o las coordenadas. Si los datos aportados ayudan a encontrar un nuevo nido, la persona que los haya ofrecido será oficialmente nombrado «vigía verde» y se le entregará un diploma de agradecimiento por parte de el Ayuntamiento de Zaragoza.

El cernícalo vulgar ‘Falco tinnunculus’ es una pequeña ave rapaz, perteneciente a la familia ‘falconidae’, relativamente habitual en ambientes urbanos. Se trata de una especie bastante poco exigente para ubicar el nido, que puede instalar en un sinfín de lugares, desde árboles –en los que suele aprovechar viejas plataformas de córvidos– hasta cortados rocosos y edificios, además de antenas, soportes para la conducción de electricidad, cajas nido, carteles publicitarios o el propio suelo.

Las puestas comienzan a finales de marzo o principios de abril y tienden a ser mayores cuanto más tempraneras. Constan normalmente de tres a seis huevos –aunque se han registrado puestas de entre uno y nueve– de color blanco o crema, sin brillo, muy moteados de pardo rojizo.

La incubación se prolonga durante 27-29 días y corresponde esencialmente a la hembra, aunque el macho colabora en la tarea en momentos concretos. Cuando han cumplido aproximadamente un mes de vida, los jóvenes cernícalos se entregan a sus primeros vuelos, aunque no se independizan al menos hasta pasado un mes, momento en el que inician la dispersión, en agosto o septiembre.

AGENCIAS