El gobierno aragonés no cede ante las peticiones de la Iglesia: el aforo en la Basílica del Pilar durante la fase 2 será del 50%

Personas que hacen cola para acceder a la Basílica del Pilar de Zaragoza. - EUROPA PRESS

La consejera de Sanidad dice que no es una decisión «arbitraria en absoluto», sino basada «en motivos puramente epidemiológicos»

ZARAGOZA, 7 Oct.

La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, ha manifestado que en la orden que se va a publicar este miércoles, 7 de octubre, para que Zaragoza pase a fase 2 del 8 al 15 de octubre, fechas que coincidirían con la celebración de las fiestas de la ciudad, suspendidas por la pandemia del coronavirus, el aforo en la Basílica del Pilar será del 50 por ciento.

En declaraciones a los medios de comunicación, tras visitar la residencia Pirineos de personas mayores, en Zaragoza, ha subrayado que no es una decisión «arbitraria en absoluto», sino «basada en motivos puramente epidemiológicos».

El hasta ahora arzobispo de Zaragoza y nuevo administrador apostólico de la diócesis, monseñor Vicente Jiménez, ha advertido este martes de que sería una «discriminación» fijar aforos del 50 por ciento para actos religiosos y del 75 para los culturales en la semana en que la capital aragonesa va a estar en fase 2.

La consejera ha argumentado que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) «los eventos religiosos y la celebración de misas o de culto religioso» son situaciones «de las más contagiosas» y muchos brotes «han aparecido en circunstancias parecidas».

Repollés ha precisado que esto «no es motivo suficiente, pero sí para tener en cuenta», a lo que se suma que la Basílica del Pilar es un «lugar cerrado», en el que se aplicará «el aforo del 50 por ciento con el resto de lugares cerrados», salvo en actividades culturales que tengan butaca preasignada porque en estas últimas «somos capaces de determinar qué personas están en cada sitio» de forma que «se pueden seguir los contactos» y se conoce «exactamente la distancia de seguridad entre las personas, situación que no se da en absoluto en el culto».

La consejera también ha esgrimido que «el volumen y el número de misas o de servicios religiosos que se van a realizar en estas fechas es muy superior» al de otros días y por todo esto «es imposible relajar estas medidas».

LLAMADA A LA RESPONSABILIDAD

Repollés ha opinado que el Cabildo Metropolitano de Zaragoza y la Iglesia deberían asumir «como suya» esta «situación de responsabilidad» y, por «precaución», «animar a sus fieles que, en la medida de lo posible, restringieran la entrada al culto del Pilar en estas fechas» para «evitar afluencias masivas en la basílica».

La consejera ha contado que ha mantenido comunicación con el Cabildo «en varias ocasiones» para que «se redujese el número de oficios religiosos» y «si no va a ser así, como parece ser, efectivamente, tendrá que haber un control exhaustivo de las entradas y salidas a los oficios religiosos y evitar que haya colas en la calle».

De esta forma, ha manifestado que habrá unos controles en la plaza del Pilar y zonas aledañas por parte de la Policía y Fuerzas de Seguridad.

EP