El Ayuntamiento de Zaragoza derrumbará el edificio incendiado en Miguel de Ara y adquirirá su suelo. - AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

El edificio de la calle Miguel Ara 36 que se incendio este fin de semana, tendrá que ser derribado después de que se haya declarado en estado de ruina inminente debido a los graves daños sufridos a consecuencia del fuego que se originó en la segunda y tercera planta, pero que se extendió por todo el inmueble al hacer de chimenea la escalera.

El consejero municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Víctor Serrano, ha confirmado que después de la inspección de los técnicos municipales y dado el estado que presenta se tendrá que proceder a su derribo en 48 horas por parte de la propiedad y sino, será el Ayuntamiento quien actúe por emergencia y luego repercutirá el coste.

En declaraciones a los medios de comunicación, Serrano ha explicado que el edificio «no aguanta», pero ha destacado que este estado de ruina «no tiene consecuencias» para los edificios colindantes.

Dos intoxicados en el incendio

El incendio en este bloque de viviendas, en el barrio de San Pablo de Zaragoza, se produjo este sábado, provocando la intoxicación por humo de dos personas que se encontraban en el interior del inmueble. Tras ser rescatadas fueron atendidas en el lugar por servicios sanitarios y trasladadas después en ambulancia hasta el Hospital Miguel Servet. También se auxilió a un animal de compañía.

El fuego se originó sobre las 05.00 horas y cuando llegaron los bomberos dos viviendas estaban ardiendo, pero no hubo que lamentar víctimas.

Las llamas se iniciaron en la segunda planta, pasaron a la tercera y se propagaron alcanzando el tejado, que era de rollizos y cañizo. El siniestro afectó a buena parte de los forjados de las plantas, con el colapso de la cubierta principal, dado que se calcinó la zona de la caja de la escalera, que actuó como chimenea.

La actuación de los bomberos se extendió durante cuatro horas, dado que se tuvo que refrescar el tejado, asegurar fachada y evitar el desprendimiento de cascotes a la vía pública.

El edificio parece ser que estaba en situación de ‘okupación’ ilegal. Una vez extinguido el incendio y asegurada la zona, los técnicos municipales de Urbanismo procedieron a una inspección más detallada del edificio para conocer la situación del mismo.