Quirófano del Hospital Royo Villanova. - DGA - Archivo

El Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón se ha fijado como objetivo que a finales de 2023 no haya más de 1.500 pacientes esperando por encima de los seis meses a ser operados, frente a los 8.300 con que se cuenta en la actualidad. Aragón está a la cabeza de comunidades con peores datos en este sentido.

Este objetivo supone alcanzar a finales del próximo ejercicio una disminución del 85% de los pacientes con demora estructural superior a seis meses respecto a agosto de 2020, cuando las listas de espera se acercaron a los 11.000 pacientes, fruto de la pandemia del coronavirus.

Así lo han explicado en rueda de prensa el gerente del Servicio Aragonés de Salud (Salud), José María Arnal, y el director general de Asistencia Sanitaria, José María Abad, quienes han dado a conocer el Plan de Abordaje de la Lista de Espera Quirúrgica 2022-2023, que está dotado con 30 millones de euros.

Otros objetivos del plan son que a 31 de diciembre de 2022 no haya pacientes pendientes de intervención quirúrgica oncológica con una demora superior a 30 días, y a 31 de diciembre de 2023 no sobrepasar el tiempo de garantía de ningún proceso incluido en el decreto del Gobierno de Aragón aprobado a tal fin.

Para lograrlo, se van a mejorar los niveles de actividad, incrementando el rendimiento quirúrgico tanto por las mañanas como por las tardes, se elevará la colaboración entre centros públicos, se informatizará el proceso quirúrgico y se van a revisar los procedimientos de gestión de la lista de espera.

Convenio con la MAZ

El director general de Asistencia Sanitaria, José María Abad, ha mencionado, como novedad, la firma de un convenio con el Hospital MAZ de Zaragoza, que se había empezado a negociar antes de la pandemia y que se espera que entre en vigor en 2023, dotado con cuatro millones de euros.

Además, está previsto firmar en junio la prórroga del convenio con el Hospital General de la Defensa, donde ya se opera, pero con el objetivo de incrementar las sesiones quirúrgicas «y que nuestros profesionales puedan realizar allí intervenciones quirúrgicas».

Otras medidas van a ser elevar la oferta de quirófanos de tarde y en fin de semana con profesionales públicos que acepten la prolongación de jornada y también mediante nuevas contrataciones, y aumentar los conciertos con centros privados.

En este último caso, se ha realizado una modificación presupuestaria de 1,3 millones de euros que eleva la cifra destinada a este fin hasta alcanzar los 6,5 millones en 2022, cuantía que se mantendrá en 2023.

Del total de presupuesto de 30 millones del plan, para conciertos se van a destinar 17,4 millones –6,5 en 2022 y 10,9 en 2023, fruto de los cuatro más previstos para el convenio con la MAZ– y 13 millones para el incremento de la actividad en centros propios.

Otra acción será continuar con la centralización de procedimientos quirúrgicos de baja complejidad y con un gran número de pacientes afectados con el fin de aumentar la calidad de la atención sanitaria prestada, reducir su variabilidad y liberar espacio quirúrgico en el resto de los hospitales para otro tipo de intervenciones. En este sentido, Abad ha mencionado la especialización del Hospital Provincial para operar cataratas y varices.

Por otra parte, se va a incidir en la informatización del proceso quirúrgico mediante la implantación de la herramienta GUHARA-Q para propiciar la automatización y gestión inteligente en tiempo real del proceso quirúrgico, simplificar tareas administrativas y facilitar derivación de pacientes entre centros públicos.

El plan también contempla priorizar las patologías con un mayor impacto de la demora en su evolución, de los procesos neoplásicos y los incluidos en el decreto de garantías; fomentar la participación activa de los profesionales; y continuar con la transparencia en la información.

La lista de espera de más de 180 días ascendía a final de marzo de este año a 8.339 pacientes. Esta cifra, no obstante, dista mucho de las previas a la COVID, por ejemplo, de los 3.499 que había en febrero de 2020. El número de intervenciones quirúrgicas programadas realizadas en los hospitales del Salud entre 2017 y 2021 refleja un progresivo incremento en los tres años previos a la pandemia hasta alcanzar las 95.680 de 2019, cayendo un 24% en el año 2020, con 72.713 intervenciones.

Las especialidades con más demora son las de traumatología, que representa un 42%, sobre todo, por prótesis de cadera y rodilla, así como otras menores; un 17% de cirugía general y digestivo –-que incluye hernias, quistes y colelitiasis o cálculos biliares–, un 10% oftalmología, en su mayoría cataratas; y un 8% cirugía vascular, en su mayoría, varices. Por patologías, destaca con un 18% la de columna.