Imagen de un zepelin de la empresa Sceye. Sceye

El presidente de Aragón, Javier Lambán, y el presidente de Sceye, Mikkel Vestergaard, han anunciado la instalación en el aeropuerto de Teruel del primer estratopuerto de España y de los primeros de Europa, desde el que operarán aeronaves estratosféricas, aquellas que actúan a unos 20 kilómetros de la Tierra, en la estratosfera, con la previsión de que comiencen a comercializarse en 2024.

La inversión inicial es de 35 millones de euros, unos 25 o 30 para la construcción de instalaciones y cinco millones más para equipamientos. El proyecto contará con financiación del Fondo de Inversiones de Teruel, creará 135 puestos directos de alta cualificación y unos 540 indirectos.

Sceye, empresa de ciencia de materiales y fabricante de Estaciones en Plataformas de Gran Altitud (HAPS, por sus siglas en inglés), construirá en Teruel una plataforma de operaciones de despegue, un hangar y una nave de producción para el ensamblaje de las naves y la integración en ellas de los equipos electrónicos, de manera que estará presente «todo el ciclo» de fabricación y uso de las mismas, ha detallado el director de Sceye en España, Alfredo Serrano.

Estas naves dan diferentes servicios desde su posición en la estratosfera, como internet a zonas de difícil cobertura, servicios de imagen y telecomunicaciones, monitorización del clima, control de incendios o tráficos marítimos.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, y el presidente de la empresa Sceye, Mikkel Vestergaard, anuncian la instalación en el aeropuerto de Teruel del primer estratopuerto de España. – DGA

Instalación de referencia en Europa

Sceye es una empresa europea con matriz en Suiza, pero tiene su centro de ingeniería, producción y operaciones en Roswell, Nuevo México, (Estados Unidos) y éste será el segundo, y su instalación de referencia en Europa, desde donde se proporcionarán servicios comerciales en la Europa Mediterránea, Oriente Medio y África.

El presidente y fundador de Sceye, Mikkel Vestergaard, ha explicado que han elegido Teruel para construirá su base en este continente, después de conocer la existencia de este aeropuerto a través de la Agencia Especial Europea, cuyas instalaciones visitaron en 2019, año en el que mantuvieron la primera reunión con la consejera Gastón y la empresa pública Aragón Exterior.

Según ha dicho, este territorio posee una climatología «muy favorable» para las operaciones de despegue de las naves, «con vientos suaves a nivel de terreno». Además, la empresa buscaba una ubicación que estuviera en el hemisferio norte y por debajo del paralelo 40 grados, características que se cumplen en Teruel. Vestergaard también ha mencionado el entorno político «favorable» y «predispuesto» para avanzar en el proyecto.

675 puestos de trabajo

El presidente de Aragón ha subrayado la importancia que para la economía y la provincia de Teruel va suponer la creación de 675 puestos de trabajo cualificados –135 directos cuando el hangar esté en pleno funcionamiento, de los que 45 se generarán ya en el primer año de operación de la empresa, y unos 540 indirectos–, si bien ha sostenido que la instalación de esta empresa «transciende la importancia del empleo que va a generar» ya que significa «reforzar de manera definitiva a Teruel como ecosistema aeronáutico y espacial en el ámbito europeo».

«Teruel es un centro que va avanzando en tecnología, innovación e investigación en relación con la aeronáutica y con esta inversión las posibilidades que se abren como ecosistema aeronáutico son incalculables», ha esgrimido Lambán.

Actuar desde la estratosfera

Mikkel Vestergaard ha explicado que las aeronaves estratosféricas operan en un espacio intermedio entre los drones y los satélites y tienen la ventaja de permanecer en una posición geoestacionaria varios meses seguidos, desde donde desarrollan servicios de alta definición, de imagen, de telecomunicaciones, «para resolver problemas, comunicar a las personas y proteger la Tierra».

Ha puesto algunos ejemplos, como dar cobertura de internet en zonas remotas que no tienen opción de ser cubiertas por tecnologías terrestres, monitorizar la calidad del aire, así como fugas o emisiones de gases nocivos, detallado el punto exacto donde se producen, realizar servicios de mapeo y topografía, control marítimo y de pesca ilegal.

El presidente de Sceye ha considerado «que es una oportunidad muy interesante contribuir a crecer aquí el ecosistema para vuelos y misiones en la estratosfera» y «podemos ayudar a atraer a este polo a otras grandes compañías, con igual o mejor tecnología innovadora que la muestra».

EP