El Servet incorpora un nuevo acelerador que permite más precisión para tratar tumores

Profesionales y responsables del Hospital Miguel Servet de Zaragoza presentan el nuevo acelerador de electrones del centro, de última generación, para tratar tumores con radioterapia. - EUROPA PRESS

El Hospital Miguel Servet de Zaragoza ha incorporado un nuevo acelerador de electrones, pasando así a tener tres, que aporta una tecnología de última generación, destinada, fundamentalmente, al tratamiento con radioterapia de pacientes con cáncer y que va a permitir más precisión y rapidez. Se trata de un acelerador lineal de electrones para radioterapia estereotáxica modelo Versa HD de la empresa Elekta.

Así lo han explicado en rueda de prensa el gerente del sector sanitario Zaragoza II, Luis Callén, el jefe de la Unidad Multihospitalaria de Oncología Radioterápica de Aragón, Martín Tejedor, y el jefe de servicio de la Unidad de Física y Protección Radiológica del Servet, José Antonio Font.

El gerente del sector Zaragoza II, Luis Callén, ha señalado que este acelerador es el sexto con que cuenta Aragón y ha sido financiado por la Fundación Amancio Ortega. Su instalación ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros, que incluye la máquina, así como la obra que ha sido precisa para su instalación, en la planta menos uno del centro.

Dentro de esa cuantía se encuentran también los 400.000 euros que se van a destinar a actualizar uno de los dos otros aceleradores que posee este hospital, lo que permitirá «unas prestaciones casi iguales que el nuevo equipo», ha dicho Callén.

Se trata de otro acelerador Elekta, que dejará de prestar servicio a finales de este mes de octubre durante un periodo de mantenimiento para su renovación. Volverá a estar en activo a final de año.

El nuevo acelerador está en funcionamiento desde finales de septiembre. En concreto, los tres primeros pacientes recibieron tratamiento el pasado 29 de septiembre y de manera progresiva se va a incrementar su número hasta alcanzar los 40 diarios, aproximadamente.

ENTRE UNA Y 40 SESIONES

Cada acelerador de la Unidad Multihospitalaria de Oncología Radioterápica de Aragón trata entre 550 y 700 pacientes al año. Dependiendo del tipo de tumor y su pronóstico, se establecen un número de sesiones que pueden oscilar de una a 40.

En total, esta unidad atiende a 3.590 nuevos pacientes anuales. Para poder hacerlo, los aceleradores funcionan en horario de 07.00 a 22.00 horas, de lunes a viernes y los sábados por la mañana, bien la primera hora se destina a los controles diarios para constatar su buen funcionamiento y no a los pacientes. Ha llegado a funcionar de 07.00 a 24.00 horas.

Por otra parte, el jefe de la Unidad Multihospitalaria de Oncología Radioterápica de Aragón ha manifestado que durante la pandemia no han constatado un menor número de nuevos pacientes, aunque sí en los momentos peores los enfermeros han llegado con el proceso tumoral más avanzado.

MEJORA DE LA RATIO

Callén ha precisado que disponer de seis aceleradores va a permitir mejorar la ratio por habitante en la comunidad autónoma y acercarse a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, de uno por cada 120.000 o 150.000 habitantes. Ahora, en Aragón, es de uno por cada 200.000.

Estas cifras mejorarán ante la previsión de adquirir cuatro nuevos aceleradores con fondos de recuperación de la Unión Europea, dos de los cuáles sustituirán a los más antiguos del Servet, de los años 2009 y 2011 –este último es el que se va a actualizar–, y los otros dos están previstos para Huesca y Teruel, donde en estos momentos no se cuenta con este tipo de tecnología, por lo que los pacientes de estas provincias son tratados en Zaragoza o en Lérida, así como en las dos unidades móviles de que se dispone en la comunidad autónoma.

El jefe de la Unidad Multihospitalaria de Oncología Radioterápica de Aragón, Martín Tejedor, ha comentado que este nuevo acelerador va a contribuir a reducir las listas de espera, que actualmente están entre los 10 y 15 días y «poder intercambiar pacientes» en caso de avería, como ya se puede hacer en los aceleradores del Hospital Clínico –también tiene tres–.

Además, «aporta calidad» ya que es una tecnología que respeta más el tejido sano que rodea al tumor, permitiendo dosis más altas en el tejido enfermo. Tejedor ha remarcado que la radioterapia se indica cada vez más para tratar el cáncer y hace posibles tratamientos más conservadores en tumores como los de laringe y mama, logrando «una mejor calidad de vida» del enfermo.

Según ha contado, los cánceres que más tratan con radioterapia son el de mama en la mujer y próstata en varón. Otros son los de pulmón, recto, cerebro, cabeza y cuello.

El jefe de servicio de la Unidad de Física y Protección Radiológica del Servet, José Antonio Font, ha añadido que otra de las mejoras del nuevo acelerador es que permite mayores movimientos, haciendo posible tratamientos cuando la masa tumoral está a milímetros o décimas de milímetro de los denominados órganos de riesgo, es decir, tejido sano que hay circundante a la zona con cáncer y que hay que preservar.

INSTALACIÓN

Font ha detallado que el nuevo acelerador se ha ubicado en un espacio que se creó hace 40 años para albergar a otro que fue de los primeros que hubo en España, lo que ha hecho necesario rehacer gran parte de la estructura puesto que el nuevo tiene mucho más voltaje, actuando en casi todas las paredes y el techo para su blindaje frente a la radiación mediante hormigón con plomo incrustado, en algunos casos de hasta un metro de profundidad.

También se ha instalado una puerta nueva, de 3.000 kilos de peso y de un grosor de ocho centímetros, monitorizada. Las obras han tenido una duración de seis meses y se han realizado en dos periodos distintos porque una vez terminada la primera intervención ha sido preciso reforzar algún punto del búnker.

Esta actuación ha sido «larga, costosa y delicada», ha reconocido el jefe de servicio de la Unidad de Física y Protección Radiológica del Servet.

La puesta en marcha de este acelerador supone la culminación del convenio con la Fundación Amancio Ortega, gracias al cual se han financiado desde 2017 un total de 87 equipamientos distintos –-mamógrafos, ecógrafos, resonancias y el acelerador que ahora entra en funcionamiento, entre otros– destinados al tratamiento de los pacientes oncológicos por un valor de 9,8 millones de euros.