Los casos de fraude eléctrico en plantaciones de marihuana se duplican en los últimos cuatro años. - ENDESA

Los casos de fraude eléctrico vinculados a plantaciones de marihuana se han duplicado en los últimos cuatro años. Endesa ha cerrado el 2021 con un total de 1.636 expedientes de fraude ligados a las plantaciones de marihuana localizadas en el interior de viviendas o edificios, el doble que en 2018, 14 de los cuáles se han producido en Aragón.

En esta comunidad autónoma, la cifra habitual era de entre seis o siete al año. De los 14 expedientes de fraude, dos corresponden a la provincia de Teruel, uno vinculado a una plantación en Calomarde y otro de Nogueras, y 12 a la de Zaragoza. En concreto, dos han tenido lugar en La Puebla de Alfindén y uno en cada una de las siguientes localidades: Cuarte de Huerva, Fayón, Fuentes de Ebro, Moyuela, San Mateo de Gállego, Torralba de Ribota, Utebo, Villanueva de Gállego, Zuera y la capital aragonesa.

En relación con la cifra general de las zonas donde opera Endesa, la compañía ha precisado que supone una media de 4,5 conexiones ilegales para el cultivo de cannabis destapadas al día y pone de manifiesto un problema creciente en muchas localidades del país, que afecta a la seguridad de los vecinos, la calidad del suministro eléctrico y la convivencia ciudadana.

La energía recuperada en 2021 por e-distribución, la filial de redes de Endesa, en los fraudes vinculados al cultivo de plantas de cannabis ha ascendido a 159 millones de kWh, el equivalente al consumo de 45.000 hogares.

Esta cantidad de electricidad representa el 20 por ciento del total de la energía recuperada el pasado año por Endesa en el conjunto de fraudes detectados.

Pero estas cifras corresponden solo a las zonas en las que e-distribución opera como empresa distribuidora y al fraude descubierto. La magnitud del problema es mucho mayor y las estimaciones indican que el consumo eléctrico de las plantaciones de marihuana en España ascendería a 1,5TWh, equivalente a la demanda de electricidad de Palma de Mallorca en un año, ha explicado Endesa en una nota de prensa.

Lo pagamos todos

El director general de Infraestructura y Redes de Endesa, José Manuel Revuelta, ha manifestado que el fraude eléctrico «supone un perjuicio para toda la sociedad, ya que se traduce en un incremento de la factura eléctrica del conjunto de los consumidores y pone en riesgo tanto la seguridad, como la calidad de suministro del resto de usuarios».

«Pero, por encima de todo, las conexiones irregulares y manipulaciones de la instalación eléctrica implican importantes riesgos para la salud de la persona que las realiza y de las que le rodean, ya que pueden provocar incendios, electrocuciones y descargas eléctricas», ha enfatizado.

En los últimos años, se han registrado numerosos casos de incendios en viviendas dedicadas al cultivo de marihuana, no sólo en zonas aisladas, sino en pisos pertenecientes a bloques de viviendas, amenazando la seguridad del resto de vecinos.

Además, las infraestructuras eléctricas utilizadas en estas instalaciones son cada vez más sofisticadas y, en algunos casos, demandan una potencia compatible con un uso de naturaleza industrial, lo que evidencia la enorme carga eléctrica que soporta la red de distribución, que no está diseñada para abastecer esta demanda «fantasma».

Esto provoca situaciones de gran riesgo eléctrico que hace que actúen las protecciones de los centros de transformación o que se quemen líneas subterráneas o incluso centros de transformación, lo que provoca interrupciones del suministro al resto de residentes en la zona. El resultado es un aumento de las incidencias y un deterioro de la calidad de suministro en zonas con elevados niveles de fraude.

Hay que tener en cuenta que el consumo medio de una plantación corresponde al de 80 viviendas y que, en algunas áreas con alta concentración de fraude, representan hasta el 80% del total de electricidad consumida en la zona.

Plantaciones en interior

Las plantaciones de interior están aumentando su peso en los últimos años al permitir obtener más cosechas que los cultivos de exterior, hasta cuatro en un año. Necesitan de grandes cantidades de electricidad para hacer funcionar los sistemas de iluminación, climatización y ventilación necesarios para el cultivo y obtienen esa electricidad mediante enganches ilegales a la red.

Los datos del Ministerio del Interior indican que, desde 2015, las incautaciones de marihuana y plantas de cannabis en España han experimentado fuertes incrementos de entre un 150 y un 305 por ciento, sobre todo a partir de 2019. La Encuesta Anual sobre Drogas señala que, en 2020, se han incautado mas de 1,7 millones de plantas de cannabis –frente a las 724.611 de 2016– y antes de cerrar 2021 esa cifra se había superado con creces.