ERE DE IBERCAJA/ Los sindicatos no aceptan bajadas de salarios de los trabajadores que se queden

Imagen de la sede central de Ibercaja en Zaragoza. GM

Los sindicatos con presencia en Ibercaja –CCOO, UGT, Apeca y ACI– analizarán este jueves la nueva propuesta que ha presentado la entidad financiera sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) que, en principio, afectaría a 790 personas, el 15 % de la plantilla, y supondría el cierre de 220 oficinas, el 21 % de la red.

En el marco de negociación de este ERE, Ibercaja realizó una primera oferta que fue rechazada por todos los sindicatos. Después de esto, la entidad financiera anunció que iba a presentar otra propuesta que han dado a conocer este miércoles a la representación de los trabajadores.

Esta nueva oferta contiene «ligeros avances» respecto a los porcentajes de indemnización de las salidas del colectivo de mayor edad. También concreta algo más la movilidad y señala que, si se llega a cubrir el 80 % de las salidas con voluntariedad, no se forzará ningún despido.

Aún con las citadas mejoras, esta oferta contiene «movilidades traumáticas y siguen manteniendo un ahorro de costes en la plantilla que se queda». Para analizar y valorar el contenido del documento presentado por Ibercaja, la representación de los trabajadores, que hasta el momento ha actuado en unidad sindical, tendrá una reunión este jueves.

No obstante, la representante de la sección sindical de UGT en Ibercaja, Victoria Camarena, ya ha adelantado que su sindicato no va a aceptar el «ahorro salarial» en la plantilla que se queda: «No se justifica para nada».

Desde Ibercaja han indicado que esta propuesta mejora la anterior y sigue reforzando la voluntariedad, puesto que las condiciones de salida de los trabajadores de mayor edad que podrían adherir al ERE son mejores que las planteadas en un principio.

CAUSAS

Según la entidad, el ERE responde a causas económicas y organizativas frente a la falta de rentabilidad del sector. Además, en los últimos meses, con la crisis sanitaria, se han producido presiones sobre la rentabilidad –menos actividad económica y más morosidad– y los tipos de interés se han hundido. En concreto, el Euribor, que se prevé que hasta 2025 vaya a estar en niveles negativos.

A esto hay que sumar la digitalización de los clientes, que en estos meses de pandemia ha aumentado de manera considerable. En este contexto, el banco ha considerado que es un proceso «totalmente inevitable para abordar la competitividad».

EP