Agentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón detuvieron a tres personas de 22, 29 y 30 años como presuntos responsables de un delito de tráfico de drogas.

La operación denominada «Reconquista», donde participaron agentes de la UDYCO de la BPPJ de Zaragoza, Grupo II Estupefacientes, se inició a principios del mes de julio cuando se tuvo conocimiento de un chalet sito en la localidad de Sos del Rey Católico, que pudiera estar siendo utilizado para el almacenamiento de hachís por una  organización criminal.

El objetivo de la guarda y custodia de esas sustancias estupefacientes sería para darles salida a otros países de Europa a través de la frontera terrestre con el país vecino Francia, motivo por el que la localidad de Sos del Rey Católico resultaría muy apropiada por su cercanía y a que dispone de varias vías rápidas de comunicación, como lo sería la autovía A-21 que permite pasar al país galo tanto por Navarra como por Aragón.

La investigación se salda con la incautación de 2.555 kilos de hachís; 30 kilos de marihuana; un fusil de asalto AK 47 con 8 cartuchos; una pistola semiautomática marca «COLT» con 7 cartuchos; 2 vehículos y 450 euros en efectivo, entre otros efectos.

La madrugada del 17 de julio, los agentes observaron como un turismo se introducía en el interior del garaje del domicilio entre grandes medidas de seguridad.

Esa misma tarde los investigadores detectaron la apertura de la puerta del garaje, y como salía al exterior el mismo turismo que accedió en la madrugada, tomando dirección Pamplona por la carretera A-127.

Mientras tanto, otros agentes que permanecían vigilando la vivienda, observaron cómo se volvía a abrir el portón del garaje saliendo un vehículo tipo furgoneta, tan sólo un cuarto de hora después de haber salido el coche.

Los agentes continuaron el seguimiento por la carretera nacional NA-127 dirección Pamplona, cuando de manera sorpresiva fueron adelantados por un vehículo que de pronto frenó bruscamente para tratar de provocar un accidente, intentando que el vehículo policial le golpease por alcance.

La finalidad que estaba buscando el conductor de este vehículo era conseguir que la furgoneta se escapara de la presencia policial, por eso los policías lo adelantaron hasta localizar la furgoneta. Pero cuando el conductor de la furgoneta se percató del vehículo policial se estaba acercando, no dudó en realizar un trompo en la carretera, cambiando de dirección y dirigiéndose de frente hacia los agentes, internándose en el carril contrario para golpearlos y lanzarlos fuera de la carretera. Tras recibir el primer golpe de la furgoneta, los policías encendieron los dispositivos policiales acústicos y emprenden la persecución por la NA-127 dirección Sos del Rey Católico, solicitando la colaboración de Guardia Civil y Policía Foral de Navarra.

Durante la dura persecución, el conductor de la furgoneta trató en varias ocasiones deshacerse de los policías, incluso atentado contra la vida o integridad física de ellos dado el desprecio que demostró en las repetidas y violentas embestidas que realizaron al vehículo policial.

Tras varios cambios de dirección accedieron a la Autovía A-21 dirección Pamplona circulando a velocidades cercanas a los 200 kms por hora. Próximos a la localidad de Liédena (Navarra) la furgoneta da un volantazo para salir por la salida 42 y al llegar a la rotonda colisionó con los guardaraíles, dando varios bandazos y quedando cruzada y parada en la carretera.

En ese momento los policías nacionales del Grupo de Estupefacientes se pararon frente a la furgoneta, con los acústicos y lanza destellos del vehículo policial activados, y vieron a su conductor apearse y parapetarse tras la furgoneta a la vez que les apuntaba con un arma de fuego corta en posición clara de disparo. Los agentes, provistos tanto del chaleco antibalas como del policial, también se resguardaron tras su vehículo y realizaron varios disparos intimidatorios al aire a la vez que le conminaban a entregarse y a que soltara el arma.

Pero el conductor, lejos de hacer caso a las indicaciones policiales, se introdujo nuevamente en la furgoneta con intención de retomar la huida por carretera, pero no consiguió arrancarla y decidió salir a la carrera. No llegó lejos y fue detenido.

Es la mayor intervención de hachís realizada por la Policía Nacional en Aragón y la primera a la que se le incautan armas de guerra listas para su utilización. Reseñar la peligrosidad de los detenidos que no dudaron en acometer a los agentes con sus vehículos en numerosas ocasiones, llegando incluso uno de los detenidos a encañonarles con una pistola cargada y lista para disparar.

La pericia y la profesionalidad de los investigadores permitió la detención e incautación de la sustancia estupefaciente y que ninguna persona resultara herida de gravedad, aunque varios de ellos tuvieron que ser asistidos en el Hospital Viamed Montecanal por lesiones leves.