Ibercaja estima una caída del PIB en Aragón del 10,3% para 2020 y un incremento del 6,3% en 2021

Antonio Martínez y Santiago Martínez en la presentación del número 71 de la revista Economía Aragonesa. - CHUS MARCHADOR

Ibercaja estima que Aragón cerrará el año 2020 con una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 10,3 por ciento, mientras que en 2021 conseguirá que se incremente un 6,3 por ciento. Este es uno de los datos que recoge el número 71 de la reviste Economía Aragonesa, que publica la entidad bancaria y que, en esta ocasión, presenta una edición especial monográfica sobre la repercusión de la COVID-19.

En la rueda de prensa telemática, el director de Área Financiera de Ibercaja, Antonio Martínez, acompañado por el responsable de Análisis Económico y Financiero de la entidad, Santiago Martínez, ha señalado que, para 2021, la caída del PIB será del 10,3 por ciento en Aragón y del 11,4 en España. Asimismo, la tasa de paro se situará en el 12,8 y 16,8, respectivamente.

En lo que respecta a 2021, ha detallado que las previsiones apuntan a un incremento del PIB del 6,3 por ciento en Aragón y del 6,2 por ciento en España, mientras que la tasa de paro se situará en el 13,9 y 18,4 por ciento. En 2022 estos indicadores, según el banco, serán del 5,9 por ciento y del 6,3 por ciento, en el caso del crecimiento estimado del PIB, y 12,1 por ciento y 16,3 por ciento en el de las tasas de paro.

Antonio Martínez ha mencionado que, en el primer semestre de este año, el PIB español se contrajo un 22 por ciento: «Ese es el suelo. Es la mayor caída de todos los países de la Unión Europea, es caer en apenas cinco meses más que lo que cayó el PIB español en el periodo posterior a la gran recesión de 2009-2013, cuando se llegó al -9 por ciento». Ha advertido de que esto ya se esperaba.

«Ya sabíamos que este año el PIB iba a tener la peor evolución desde la guerra civil, por lo tanto, esto que estamos constatando no modifica nuestras estimaciones de mayo». Aunque, «desafortunadamente» se está sufriendo un rebrote de la pandemia, algo que va a causar tasas negativas de crecimiento en el cuarto trimestre y en los primeros meses de 2021, aunque sin llegar a los niveles del confinamiento de primavera.

«Este bache temporal hace que se revisen a la baja nuestras previsiones de crecimiento de 2021, respecto a lo que dijimos en mayo, pero revisamos al laza las de 2022, porque no cambia la creencia de que ese año se habrán recuperado los niveles de 2019, estamos convencidos de que esta crisis no tienen un componente estructural. En este caso no hay ningún exceso previo que purgar», ha admitido.

Para demostrar esto, ha puesto de manifiesto los datos de empleo: «En la crisis 2009-2013, mientras que el PIB cayó un 9 por ciento el empleo cayó un 16 por ciento, porque había sectores muy sobredimensionados que tenían que volver a niveles mucho más razonables. Hasta septiembre, en esta crisis, la caída del PIB español –tras una fuerte recuperación en el tercer trimestre– es del 8,7 por ciento, mientras que la caída del empleo es del 3,5 por ciento».

En este punto, ha agregado que incluso si se consideran todos los trabajadores acogidos a un ERTE –expediente temporal de regulación de empleo– como si también estuviesen en el paro, la destrucción de empleo sería del 6 por ciento, inferior a la caída del PIB.

Sin embargo, ha incidido en que el control de la pandemia sigue siendo «el factor determinante» para la salida efectiva de la crisis. Antonio Martínez ha confiado que durante 2021 haya un despliegue gradual de la vacuna que haga que a final de año se esté frente a ese control de la situación sanitaria.

MEJOR COMPORTAMIENTO RELATIVO

«Dentro de esta debacle del PIB, Aragón está mostrando un mejor comportamiento relativo que la media nacional, era algo que ya esperábamos y que está sucediendo». Ha aclarado que hay dos factores que lo explican: «Nuestra estructura productiva, aquí pesa más la industria y la agricultura que los servicios que se están viendo muy afectados, y que somos una economía más abierta y competitiva que la media nacional».

«En casi todos los sectores de actividad, el comportamiento de la economía aragonesa está siendo mejor que la media nacional, por lo que no sólo es la estructura productiva, es la competitividad de nuestro tejido empresarial». Así, ha opinado que esta situación se va a consolidar en los próximos trimestres y que, a finales del 2022, mientras que España recuperará los niveles de 2019, Aragón los superará en un 1 por ciento.

BANCOS CENTRALES Y GOBIERNOS

Antonio Martínez ha considerado que, mientras dure «esta travesía», el papel de los bancos centrales y de los gobiernos sigue siendo «clave» para «minimizar los daños». Ha insistido en que las políticas fiscales de los gobiernos, mientras no se hayan recuperado los niveles del PIB previos a la crisis, deben seguir siendo expansivas, y ha advertido de que «es prematuro hablar de subidas de impuestos».

Sobre el plan europeo de ayudas, ha señalado que va a tener «un impacto positivo en el crecimiento sí o sí, más a partir del año 2022 que del año que viene, porque estas cosas llevan su tiempo, pero la clave es que sirva para incrementar el potencial de crecimiento y la competitividad de la economía, algo que depende de cómo se usen estos fondos».

Ha agregado que los tipos de interés van a permanecer «en niveles históricamente muy reducidos», por lo que «las políticas fiscales deben seguir estimulando la recuperación de la economía, porque los gastos financieros de la deuda van a seguir muy bajos durante un tiempo prolongado».

El responsable de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, Santiago Martínez, ha evidenciado que esta crisis es «la más profunda» desde que se tienen datos. «No hay una recesión como la actual en cuanto a profundidad de la caída».

Además, ha comentado que la crisis no ha sido igual para todos, puesto que ha sido más grave para Europa que para Estados Unidos o para China, países que han superado mejor la situación.

SECCIONES

La revista ha modificado en este número varias de sus secciones habituales para dedicarlas íntegramente a la evaluación del impacto de la crisis sanitaria en la economía de la Comunidad aragonesa. Lo hace desde la experiencia perspectiva de CEOE Aragón, el Consejo Aragonés de Cámaras de Comercio y los principales clústeres de Aragón, todos ellos integrantes del Consejo Asesor de la publicación.

Los autores coinciden en que Aragón es una de las comunidades que está mostrando una mayor resistencia al impacto de la pandemia y mayor competitividad en su tejido empresarial y en su economía. Destacan la capacidad de adaptación y flexibilidad que han demostrado las empresas aragonesas para convivir con la incertidumbre y responder de forma ágil y eficaz a la demanda de sus clientes, dando continuidad a su actividad cumpliendo con los protocolos sanitarios.

También hablan de que esta crisis va a conllevar cambios estructurales, para lo que es necesario avanzar hacia una mayor digitalización, innovación y revisión de todos los procesos dentro de las empresas, así como la identificación de aquellos productos y servicios que son más valorados por los clientes o canales de venta más demandados.

Asimismo, subrayan la creatividad y combinación de las medidas de colaboración público-privadas que se han puesto en marcha y resaltan el optimismo y espíritu constructivo con el que las empresas miran hacia el futuro.

Por su parte, el director del Diario del Altoaragón, Javier García Antón, ofrece en la sección Punto de Mira, bajo el título ‘Un mundo frágil y sin confianza’, su visión sobre el impacto del virus en la economía, en la sociedad y en un mundo.

El Separador de este número reúne las cifras resultantes de las medidas que Ibercaja ha puesto en marcha en estos meses para apoyar a sus clientes y a la sociedad con el objetivo de aliviar las posibles consecuencias que ha podido tener la pandemia.