El incendio ha quemado 2.400 hectáreas - GUARDIA CIVIL

El Equipo de Investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Zaragoza ha llevado a cabo la inspección del terreno donde se originó un incendio el día 16 de junio, que ha afectado a 2.400 hectáreas en los términos municipales de Nonaspe y Mequinenza, que ha finalizado con la investigación de un varón por un presunto delito de incendio forestal. El fuego se inició por las chispas producidas por una herramienta.

Tras tener conocimiento del inicio de un fuego en el término municipal de Nonaspe, agentes pertenecientes al SEPRONA de la Guardia Civil de Zaragoza y del Equipo de Investigación de dicha unidad, se personaron en la zona del incendio para realizar la inspección del terreno y determinar las causas del mismo.

Además, el mismo día que se produjo el incendio, una patrulla de la Guardia Civil de Maella se personó en el centro de salud de esa localidad puesto que un hombre estaba siendo atendido por quemaduras en sus manos a consecuencia del fuego.

Dicha persona resultó ser el propietario de una parcela, ubicada en Nonaspe, quien comunicó a los agentes que se encontraba trabajando en su finca cuando observó detrás de él un fuego y al intentar sofocarlo le causó las citadas heridas.

Esa versión resultó ser contradictoria al día siguiente con la que el hombre facilitó a los especialistas de SEPRONA, a los que dijo haber sufrido las quemaduras al coger un carretillo tras intentar salvar a una gallina, algo que resultó sospechoso a los agentes puesto que en la parcela y alrededores no existía ningún animal, excepto un perro en su misma finca.

Una vez concluido el estudio sobre el terreno afectado por el fuego, localizado el foco de inicio del mismo y llevado a cabo un exhaustivo estudio de la totalidad del área de inicio, el SEPRONA ha determinado que el incendio se produjo junto a la construcción de un vallado, ubicado en la parcela de la persona que resultó con quemaduras en las manos, y ocasionado como resultado de las chispas producidas por la herramienta utilizada en labores de limpieza de vegetación en dicho lugar.

Por todo ello, este hombre de 57 años y vecino de Nonaspe, ha sido investigado por un presunto delito de incendio forestal.