La consejera municipal de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca, en La Almozara - DANI MARCOS

El distrito de La Almozara contará en unos días con más de 130 nuevas plazas de estacionamiento en la avenida que le da nombre, duplicando de largo las existentes.

Este incremento permitirá llegar a disponer de unos 250 estacionamientos reales con la transformación de las plazas en cordón por plazas en batería, en las que se estacionará de manera inversa –marcha atrás– para mejorar la seguridad vial para conductores y peatones.

El aumento de plazas de estacionamiento en La Almozara responde a una histórica demanda vecinal a la que ahora se da respuesta desde el Ayuntamiento de Zaragoza.

«Es un distrito condicionado por su propia ubicación física, limitada por el río y por avenidas como Ciudad de Soria y Navarra. Por eso se ha optado, de acuerdo con los vecinos, por soluciones imaginativas», ha explicado la consejera municipal de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca.

En esta línea, se han reordenado los carriles de circulación para aprovechar mejor el espacio y obtener una gran banda de aparcamiento en batería en la avenida de La Almozara. Además, el Servicio de Movilidad está llevando a cabo otras mejoras solicitadas por la Junta de Distrito, como la modificación de las plazas ya existentes en las calles Lago y Braulio Foz –que serán desde ahora también de batería
inversa– y reorganizando y renovando la señalización vial en calles sin salida, en concreto Amsterdam, Berna, Mónaco, Berlín, Bonn, Bruselas, Viena, Oslo.

ESTACIONAMIENTOS DE LARGA ESTANCIA

Natalia Chueca ha anunciado que el Ayuntamiento sigue trabajando, además, en otras medidas que «mejorarán la disponibilidad de plazas de estacionamiento en toda la ciudad». Así, el Gobierno de Zaragoza ha aprobado este jueves la declaración de dos parcelas –en el Parking Sur de la Expo y junto a la Facultad de Veterinaria— como disponibles para su futuro uso como estacionamientos disuasorios y de larga estancia.

Se trata de un uso provisional –o hasta que esos espacios tengan otro desarrollo– aunque por un tiempo no inferior a 10 años. En este caso se trataría de estacionamientos que, por un precio que dependerá del tipo de uso y que, en todo caso, sería «simbólico», permitirían estacionar tanto a vehículos de Zaragoza como de visitantes, asociados al uso del transporte público, y también para residentes. Dispondrán, entre otros elementos, de cargadores para vehículos eléctricos y cámaras de vigilancia.

«Estos aparcamientos favorecerían tanto a residentes como a no residentes, que podrán dejar allí sus vehículos y optar por el transporte público u otras alternativas para desplazarse por la ciudad», ha explicado la consejera municipal.