La autopsia revela que la pequeña Leyre pudo sufrir malos tratos, los padres dicen murió por una caída accidental

Momento en que la madre sale de la casa, después de ser interrogada por la policía. Aragón Televisión.

La Policía Nacional sigue investigando la muerte de la niña Leyre, de 2 años, que murió el pasado jueves en el barrio del Picarral de Zaragoza. El Grupo de Homicidios llevó este sábado a los dos arrestados al domicilio donde se produjeron los hechos (Calle Sánchez Arbós, número 2) para que contaran in situ su versión. Tanto la madre, M.V.P, como el padre, C.L.V, aseguran que la niña sufrió una caída accidental que le causó la muerte.

Poco antes de las 23.00 horas del jueves, los agentes de la Policía Nacional se presentaron en este piso del Picarral después de una llamada al 112. Al parecer, los padres pidieron ayuda a unos vecinos y éstos realizaron la citada llamada. Uno de los vecinos intentó reanimar a la pequeña Leyre realizándole el boca a boca y unos minutos más tarde llegaron los servicios sanitarios. No pudieron reanimarla. Sorprendió a todos que la niña presentaba moratones en la cabeza, en la boca, en un costado, prácticamente en todo el cuerpo. Esto encendió todas las alarmas de la policía, que empezó a sospechar que pudo haber muerto de forma violenta y no accidental.

La autopsia, de la que todavía no se conocen todos los detalles, especialmente los toxicológicos, apunta a que la niña pudo haber recibido malos tratos, dado que presentaba numerosos golpes por todo el cuerpo, aunque algunos de estos golpes podrían datar de hace tiempo.

La pareja, que había llegado desde  Barcelona, apenas llevaba dos meses en la citada vivienda del Arrabal, donde vivían con cuatro menores. En estos momentos están en los calabozos de la Comisaría del Distrito Actur y en las próximas horas pasarán a disposición del Juzgado Número 3 de Zaragoza. Los tres menores permanecen custodiados por los Servicios Sociales de la DGA.