La DGA considera «lamentable» el comportamiento de los siete médicos en la fiesta del Servet

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, en una rueda de prensa. GOBIERNO DE ARAGÓN

La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, ha considerado «lamentable» el comportamiento de los siete médicos internos residentes del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, a los que la Policía Nacional ha propuesto para sanción por exceder el límite máximo permitido de personas reunidas en un mismo espacio cerrado, personal que estaba fuera de servicio y que reconoció que participaba en una celebración en un espacio del hospital.

En declaraciones a los medios de comunicación, en el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, Repollés ha remarcado que es un hecho «no justificable», pero también ha enfatizado en que ha sido un comportamiento «puntual» y «en absoluto achacable al resto del personal sanitario» y solo afecta «a los propios individuos que realizaron este tipo de infracción».

Ha añadido que es una conducta rechazable en el caso de cualquier ciudadano, pero «más siendo personal sanitario», en quienes «hemos depositado en toda nuestra confianza y no puede verse más que como un hecho puntual individual de cada uno de ellos y en absoluto extenderse al resto de los sanitarios, de los cuales alabó su trabajo».

Al respecto, ha considerado que lo ocurrido «en absoluto puede enturbiar el trabajo que todos los sanitarios, todos los hospitales y todos los residentes han ejercido durante toda la pandemia» para luchar contra la COVID-19.

Por otra parte, ha comunicado que se han iniciado los expedientes correspondientes por parte del Hospital Miguel Servet y del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, al margen de las sanciones que puedan venir por parte la policía por contravenir la normativa establecida para evitar la propagación del coronavirus.

Los hechos tuvieron lugar en la madrugada de este martes, 25 de mayo, sobre las 2.45 horas, cuando agentes de un coche patrulla que circulaba por la zona observaron unas luces en una habitación de la cuarta planta del Hospital Miguel Servet, que daba al exterior y que les llamó la atención por lo que accedieron al centro.

Allí, se interesaron por si había ocurrido algo y subieron al citado lugar, encontrando botellas de alcohol en el interior de una habitación vacía y en otro espacio contiguo a estos siete médicos en formación «agazapados», quienes reconocieron que estaban celebrando algo. Todos ellos tienen entre 25 y 28 años y estaban fuera de servicio.