La DPZ comienza la mejora de estas diez carreteras de Zaragoza con una inversión de 4 millones

El plan renovará el firme de diez carreteras provinciales - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA

La Diputación de Zaragoza (DPZ) ha iniciado el plan extraordinario para mejorar el firme de diez carreteras provinciales, cuya inversión total supera los 4 millones de euros. Estas obras incluyen el refuerzo del asfalto, la reparación de baches y hundimientos, así como el hormigonado de cunetas, en más de 40 kilómetros de calzada.

El tiempo estimado para la finalización de los trabajos es principios de 2022. El diputado delegado de Recursos Agrarios, Vías e Infraestructuras, Francisco Compés, ha destacado que las carreteras presentan «numerosos desperfectos», con firmes muy deformados, con baches y hundimientos, ha informado la DPZ en nota de prensa.

Por lo tanto, desde la DPZ se ha convocado un plan extraordinario para mejorar la seguridad de la circulación y comodidad del tránsito en estas vías, ha subrayado Compés. «Estas obras también pretenden perfeccionar los tiempos de recorrido y el nivel del servicio», ha recalcado.

Las diez carreteras en las que se va a actuar son: la CV-651, de acceso a Artieda; la CV-652, que va de Artieda a Mianos; la CV-811, de Puendeluna a Marracos; la CV-209, de Mediana a Fuentes de Ebro; la CP-009, de Quinto a Codo; la CV-634, de Berrueco al límite provincial con Teruel; también la CV-862, de Used a la carretera A-2506; la CV-637, desde Langa del Castillo a la carretera N-330; la CV-606, que contecta Borja con El Buste, en el tramo del santuario de La Misericordia-El Buste; y por último, la CV-690, de acceso a Alcalá de Moncayo.

En cada una de estas diez carreteras se va a reforzar e impermeabilizar el firme para mejorar la seguridad del tráfico y se van a reparar los baches, los hundimientos y las deformaciones que presente la calzada. Por otra parte, se van a hormigonar las cunetas para que los conductores dispongan de una mayor anchura cuando se crucen con otro vehículo y para mejorar el drenaje de la vía en caso de lluvia, ha asegurado el diputado provincial.

Las obras se sacaron a concurso divididas en cuatro lotes, con un presupuesto de licitación de 4,8 millones de euros, y se han adjudicado por 4 millones a las empresas Vialex Constructora Aragonesa –962.253 euros–; Papsa Infraestructuras –874.816 euros–; Sumelzo –1,3 millones de euros–; y Compañía de Obras Públicas, Hormigones y Asfaltos –861.089 euros–.

La Diputación de Zaragoza ya trabaja en el acondicionamiento de otras vías provinciales, como son la CV-008, de Monegrillo a Osera de Ebro; la CV-204, de Atea a Used; y la CV-685, desde Cetina a Calmarza.

Por otra parte, la institución provincial también está mejorando el trazado de la carretera provincial que conecta Bujaraloz y Alborge, la CV-411, para salvar un tramo de curvas cerradas.