La flota de autobuses de Zaragoza sumará 68 nuevos vehículos eléctricos tras una inversión de 46 millones

Presentación de un nuevo autobús eléctrico 100% - EUROPA PRESS

La flota de autobuses urbanos de Zaragoza contará con 68 nuevos vehículos cien por cien eléctricos en los dos próximos años, que se sumarán a los 4 que ya circulan y 111 híbridos, y que tendrán un coste de 46 millones de euros, una cifra que supone 12 millones de euros más que los modelos convencionales contaminantes.

Precisamente, cada uno de estos 68 nuevos vehículos dejarán de emitir a la atmósfera 1.700 toneladas de CO2 en su vida útil lo que supone que cuando toda la flota esté sustituida por vehículos eléctricos se ahorrarán más de 621.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono.

De los 68 nuevos autobuses, 51 unidades serán de 12 metros de largo y los otros 17 será vehículos articulados de 18 metros. Aunque la inversión inicial es mayor que en los de motor de combustión e híbridos a largo plazo supone un ahorro económico de energía y de mantenimiento, además de ser más cómodos y silenciosos.

Está por determinar el modelo que se elegirá a la espera de los informes del área de Movilidad y de la concesionaria Avanza. De los 4 vehículos que circulan, dos son de la marca ByD que utiliza tecnología china; y los otros dos son de la marca Irizar, ubicada en el País Vasco.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón; la consejera municipal de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca; el director de Urbanos Zaragoza, Guillermo Ríos; y el director general de Endesa en Aragón, Ignacio Montaner, han presentado este nuevo vehículo en la plaza del Pilar.

Azcón ha dicho que se trata de un «hecho histórico» porque supone que ya no se comprarán más vehículos contaminantes y conforme se renueve la flota serán «eléctricos, limpios y evitarán emitir gases contaminantes». Además proporcionarán una mayor seguridad y confort a los usuarios que situarán a Zaragoza «en la vanguardia de la movilidad del futuro».

Ha aportado el dato de que renovar la flota completa supondría una inversión de 150 millones de euros y la previsión es avanzar hacia la movilidad eléctrica cien por cien y que en 2030 todos los vehículos sean limpios. «Vamos hacia un cambio de paradigma para que ciudad se climáticamente neutra en 2030».

Asimismo, para alimentar a estos vehículos eléctricos se tendrán que acometer obras en la subestación eléctrica transformadora (SET) de Endesa de Torre Olivera y en las cocheras de la contrata del autobús urbano por importe de 12 millones de euros para la acometida eléctrica.