La Guardia Civil detiene a dos personas por tráfico de drogas en Caspe

Parte de la droga decomisada por la Guardia Civil en la operación de Caspe - GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil ha detenido a dos personas en Caspe (Zaragoza) por tráfico de drogas, a las que se les ha intervenido 2.275 gramos de marihuana, 25 gramos de hachís, una dosis de cocaína y diversos útiles necesarios para la venta y distribución de estas sustancias. La operación se ha llevado a cabo el 2 de junio.

Los detenidos son dos varones, un ciudadano español, de 23 años, y otro de nacionalidad marroquí, de 22 años, y que se encuentra de manera irregular en España. Ambos han pasado a disposición judicial como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y otro de defraudación de fluido eléctrico.

El Equipo ROCA de la Guardia Civil de Caspe, junto con especialistas de Policía Judicial, comenzaron en abril las pesquisas que han llevado a estas detenciones tras recibir diferentes informaciones de colaboración ciudadana que apuntaban a la existencia de una vivienda ocupada de esta localidad, en la que se sospechaba que se podía estar vendiendo drogas.

Concretamente estas informaciones se referían a una vivienda que ya había sido investigada por un delito de defraudación de fluido eléctrico y usurpación de vivienda con anterioridad y cuyos moradores seguían siendo los mismos.

En el inmueble se registraba un continuo ir y venir de personas que, tras permanecer un par de minutos en el interior abandonaban la misma. Se constató incluso que, en ocasiones, estas personas acudían acompañadas de menores.

Ante estos hechos, con el apoyo de Grupo de Reserva y Seguridad número 5 de la Guardia Civil de Zaragoza y Guía de Perros especialista en detección de estupefacientes de la Guardia Civil de Huesca, se llevó a cabo un registro en el domicilio, en el que se incautaron 625 gramos de cogollos de marihuana picados, 420 gramos de cogollos de marihuana, 1.230 gramos de marihuana triturada, 25 gramos de hachís, una dosis de cocaína y 313 euros en metálico.

Además, tras una inspección de la empresa que suministra el fluido eléctrico a la vivienda, se pudo concretar que el domicilio se abastecía de electricidad mediante un enganche ilegal.