La Guardia Civil interviene en Aragón 177 artefactos explosivos, la mayoría de la Guerra Civil, desde 2020

La delegada del Gobierno en Aragón, Pilar Alegría, visita las instalaciones de la Guardia Civil en el barrio de Casablanca, en la ciudad de Zaragoza. - DELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN ARAGÓN

La Guardia Civil ha intervenido en Aragón un total de 177 artefactos explosivos, en su mayoría de la Guerra Civil, desde 2020. Esta cifra se ha dado a conocer este jueves durante la visita de la delegada del Gobierno en la comunidad, Pilar Alegría, a las instalaciones de la Benemérita en el barrio de Casablanca, en la ciudad de Zaragoza.

Durante el recorrido ha conocido la labor del Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos y de Naturaleza NRBQ (GEDEX); la unidad de Intervención de Armas y Explosivos, así como al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha explicado la Delegación del Gobierno en Aragón en una nota de prensa.

Alegría ha destacado la labor de estas unidades por su importancia en el mundo rural y su contacto directo con la ciudadanía. Además ha recordado que aún siguen apareciendo explosivos, sobre todo vinculados a la Guerra Civil, y ha pedido a cualquier persona que los localice que evite cualquier contacto con los mismos en el caso de un hallazgo fortuito. «La mejor decisión es comunicar inmediatamente su aparición a la Guardia Civil», ha insistido.

Durante el pasado año, el GEDEX, que también se encarga de elementos de naturaleza nuclear, radiológica, biológica y química, neutralizó un total de 102 artefactos explosivos, procedentes en su mayoría de la contienda española civil. En concreto, en Huesca se neutralizaron 20, 26 en Zaragoza y 56 en Teruel. Por tipo de artefacto, 51 fueron de artillería, 31 granadas de mano, 16 granadas de mortero y cuatro bombas de aviación.

En lo que se lleva de 2021 ya se han desactivado 75 artefactos explosivos; de ellos, once en provincia de Huesca, 18 Zaragoza y 46 en Teruel. Según el tipo de arma, 36 han sido proyectiles de artillería, 20 granadas de mano, 16 granadas de mortero y tres bombas de aviación.

Estos hallazgos se producen principalmente en terreno abierto como consecuencia de labores agrícolas y obras, aunque algunas son encontradas en zonas aisladas por cazadores o recolectores de setas. Otras se localizan en sótanos o desvanes de viviendas antiguas.

Un ejemplo concreto del riesgo que suponen estos artefactos es el sucedido el pasado marzo, donde la manipulación de una granada de mano provocó su explosión, causando graves heridas a un joven en Sarrión.

Por ello, se ha insistido en que ante el hallazgo de un artefacto de la Guerra Civil no se mueva ni manipule, pasando aviso a agentes para proceder a su desactivación.