La hostelería de Zaragoza responde a las nuevas restricciones: «otro mazazo para un sector que agoniza»

Una calle de El Tubo con los bares cerrados - EUROPA PRESS - Archivo

El presidente de la Asociación Profesional de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia, José María Marteles, ha señalado que el endurecimiento de las medidas que tratan de paliar la propagación del coronavirus SARS-CoV-2, anunciado este fin de semana por el Gobierno de Aragón, es «un nuevo mazazo para un sector que agoniza».

En declaraciones a Europa Press, ha mencionado que los responsables de cafés y bares de la provincia sienten «indignación, desesperación y abandono». Al respecto, ha matizado que hagan lo que hagan, «y a pesar de los ingentes esfuerzos por adaptar los negocios», son el sector que debe soportar mayores restricciones.

«Ello a pesar de que es evidente de que los potenciales repuntes traen causa, fundamentalmente, de las celebraciones o encuentros privados, en este caso con motivo de la celebración de las fiestas navideñas».

Marteles ha afirmado que sienten «desesperación» porque «la capacidad de resistencia económico-financiera de las empresas, después de casi diez meses de restricciones al desarrollo de su actividad, en los que se ha cercenado la capacidad de generación de ingresos y se ha mantenido el nivel de gasto, negocial y doméstico, está prácticamente agotada para una inmensa mayoría».

«Muchos negocios están abocados al cierre irremediablemente»

En este punto, el presidente de la Asociación Profesional de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia ha asegurado que muchos negocios se verán «abocados al cierre irremediablemente» y ha incidido en que no existe voluntad política de rescatarles o de hacer algo para amortiguar el impacto de las medidas, cuando son un sector estratégico, tanto para la economía nacional, ya que supone 12,6 por ciento Producto Interior Bruto (PIB), como para la regional, en la que representan el 8 por ciento.

«A pesar de las esperanzas puestas en la vacuna, todavía quedan por delante meses muy complicados», ha dicho Marteles, que ha realizado un llamamiento «desesperado» al Gobierno de Aragón y al de España: «Dejen de mirar para otro lado, siéntense, dialoguen, hagan política y apuesten por la pervivencia de los negocios y los puestos de trabajo que dependen de los mismos, como han hecho otros países».

En concreto, ha solicitado que se compensen las limitaciones «al derecho a la libertad de empresa» y al trabajo a un sector «fuertemente damnificado y denostado por las políticas restrictivas, y muchas veces carentes de fundamento».

Los hosteleros de Huesca dicen que «se podría haber esperado al fin de la campaña de Navidad para endurecer las restricciones»

La Asociación de Hostelería de la provincia de Huesca ha opinado que se podría haber esperado al fin de la campaña de Navidad para endurecer las restricciones que pretenden paliar la propagación del coronavirus. Aunque han dejado claro que se respetarán las medidas.

El departamento de Sanidad emite este lunes una orden por la que la Comunidad aragonesa pasa a un nivel de alerta 3 agravado, para el control de la pandemia COVID-19. Así, algunas de las medidas que entrarán en vigor serán el cierre de todos los servicios no esenciales a las 20.00 horas, en los establecimientos de hostelería, aforo en el interior del 30 por ciento y en las terrazas del 50 por ciento.

El presidente de la Asociación de Hostelería de Huesca, Carmelo Bosque, ha señalado que «nuevamente se vuelve a limitar el trabajo de la hostelería», al tiempo que ha sostenido que «la salud es lo primero» y ha dejado claro que «la hostelería cumplirá cada medida que se establezca». Sin embrago, entiende que las autoridades sanitarias «podrían haber esperado un día más para iniciar las nuevas medidas y así cerrar la campaña de Navidad».

«Ellos son los que toman las medidas y nosotros las respetamos, pero qué más da un día más, si lo que ha pasado el día 31 ya ha pasado y se notará más tarde, pues deja entonces que podamos acabar la Navidad trabajando», ha dicho.

Asimismo, ha mostrado su gran preocupación por el sector de la nieve, con grandes inversiones y ningún ingreso. «Creo que habría que declararlo zona catastrófica, porque no se puede subsistir con cero ingresos y haciendo frente a pagos y a fuertes inversiones realizadas para garantizar un turismo de excelencia».

EP