La mujeres que viven en pueblos no quieren salir de su entorno rural, según un estudio del Gobierno de Aragón y la UZ

Rosa Duarte, Miriam Ferrer y Mari Luz Hernández, antes de la presentación de los estudios. - GOBIERNO DE ARAGÓN

El Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza han elaborado dos estudios sobre las mujeres en el medio rural, en los que revelan que ellas quieren seguir viviendo en sus pueblos y que el sector de la agricultura es el que mayor arraigo genera.

No obstante, entre sus demandas están las de más información y coordinación por parte de las administraciones públicas. Los informes se titulan ‘Estudio de la situación del mundo rural aragonés desde una perspectiva de género, 20200 y ‘Mujeres y desarrollo socioeconómico en el medio rural en Aragón: aproximación desde una perspectiva de género’.

Estos trabajos han sido presentados este martes, en rueda de prensa, por la responsable de la Unidad de Igualdad del Departamento de Agricultura, Miriam Ferrer, y por las coautoras de los mismos, Mari Luz Hernández y Rosa Duarte. Se enmarcan en el Pacto del Estado contra la Violencia de Género, y ambos han permitido analizar y conocer la situación actual de las mujeres en el medio rural aragonés, en todas las comarcas.

Miriam Ferrer ha destacado que, desde el Departamento de Agricultura, llevan casi cinco años trabajando «por la igualdad y por el empoderamiento y visibilización de las mujeres que viven en el medio rural». Para ello, se ha constituido una mesa de igualdad en la que coordinar las distintas medidas.

Ferrer ha recalcado que las mujeres constituyen un factor «clave» en el desarrollo sostenible de los pueblos, aunque ha evidenciado que la actividad agraria sigue estando masculinizada, lo que supone que a ellas les cueste en muchas ocasiones acceder a puestos de responsabilidad.

Las principales conclusiones son que las mujeres rurales están muy identificadas con el medio donde viven, valoran sus recursos naturales y culturales, y están contentas de vivir en un pueblo. Aunque sí se señala que las posibilidades de empleo son escasas y muchas se ven obligadas a emprender para poder trabajar.

También apuntan las deficiencias en servicios e infraestructuras y su percepción respecto al apoyo de las administraciones es que existe desinformación y descoordinación.

Se detectan diferencias entre las comarcas, siendo las de Comunidad de Teruel y Albarracín las que peor nota sacan, mientras que la Comarca Central, Ribera Alta del Ebro y Campo de Daroca las de mejor valoración.