La reforma de la avenida Cataluña comenzará en 2022 y costará 4,5 millones

Avenida Cataluña. Gmaps

La reforma de la avenida Cataluña, que afecta al tramo entre Ronda Hispanidad y las vías del ferrocarril, comenzará en 2022 y su inversión será de 4,5 millones de euros, ha anunciado el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, este martes, durante la visita de las obras en la calle Santiago Lapuente, que están a punto de finalizar.

Azcón ha confirmado que este próximo viernes, 5 de noviembre, el Gobierno municipal aprobará el proyecto de salida a información pública de esta reforma. A este respecto, ha recordado que ya en 2011, el entonces Ministro de Fomento, José Blanco (PSOE), firmó un protocolo de cesión con el consistorio zaragozano por dicha vía, aunque este acuerdo no se concreta hasta 2019.

En declaraciones a los medios de comunicación, el alcalde de Zaragoza, ha subrayado que después de diez años, la venida Cataluña «empieza a caminar de verdad». Ha incidido en que es un proyecto «imparable» al argumentar que habrá partidas presupuestarias en el 2022 para esta reforma. «Ahora no vamos a hablar, vamos a hacer, y vamos a convertir en realidad la reforma».

Además, ha manifestado que espera que a principios de 2022 haya un proceso de licitación que permita adjudicar las obras, y toda la reforma integral se llevará a cabo en los próximos meses, aunque el desarrollo de los plazos dependerá de diversos factores, como las posibles alegaciones o el número de empresas que concurran a la realización de los trabajos.

Sobre el proyecto de esta vía, Azcón ha indicado que confía en que se ajuste a los plazos marcados, que el coste se ajuste a lo presupuestado, y sobre todo, que tenga en cuenta los criterios de «sostenibilidad, prioridad peatonal y que sea una calle del futuro, del siglo XXI».

Asimismo, ha recordado que estas obras se unirán a otras «demandas históricas» que tenía la ciudad, como la prolongación de la avenida Tenor Fleta, el antiguo cuartel de Pontoneros para hacer una residencia de estudiantes, o las viviendas de la calle Fray Julián Garcés, así como a otras que estaban «enquistadas» en el Ayuntamiento de Zaragoza.