La residencia de estudiantes de Pontoneros abrirá en 2023 y empleará a 400 trabajadores

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, durante la firma del acuerdo con el el director general de la Península Ibérica de Xior Student Housing, Bastiaan Grijpink - EUROPA PRESS

El antiguo Cuartel de Sangenis, conocido como Pontoneros, se convertirá en una residencia universitaria con 351 habitaciones para un total de 388 plazas. La inauguración está prevista para septiembre de 2023, por lo que las obras comenzarán próximamente y emplearán alrededor de 400 trabajadores.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, y el director general de la empresa Península Ibérica de Xior Student Housing, Bastiaan Grijpink, han suscrito este jueves el acuerdo en el patio del cuartel de Pontoneros, y tras el que comenzarán los trabajos de demolición.

El proyecto consta de cuatro fases de ejecución, la primera de las cuales estará lista en junio de 2023 y la residencia estará operativa en septiembre de 2023, para iniciar el curso 2023-2024. Para ello, se invertirán 23,5 millones de euros y el Ayuntamiento recibirá ocho millones de euros en concepto de canon del derecho de superficie, seis millones más de lo establecido en los pliegos que marcaron las condiciones del proyecto.

«Pontoneros se va a convertir en un nuevo centro cívico de la ciudad, abierto al barrio», ha señalado Azcón, porque los vecinos del entorno podrán acceder a la cafetería, biblioteca, graderío o cargadores de vehículos eléctricos que allí se ubicarán, así como asistir a los diversos talleres que está previsto organizar. A este respecto, Bastiaan Grijpink ha sostenido que Pontoneros se convertirá «muy pronto» en «un lugar para la cultura y el ocio».

En este sentido, la residencia contará con la figura del «coordinador cultural», un responsable de fomentar y ejecutar todas las actividades culturales; de la misma manera habrá un «representante del barrio» para dar a conocer a los vecinos los eventos que allí tengan lugar.

ONCE AÑOS DE PARALIZACIÓN

Azcón ha insistido en que con la rúbrica se aporta una solución a un edificio que lleva desde los años 80 «sin ningún tipo de uso», y once años atascado, desde junio de 2011 cuando el Gobierno de Zaragoza encargó proyectos a Zaragoza Vivienda, «que fracasaron uno tras otro» para rehabilitar y construir alojamientos en este antiguo cuartel.

«Hoy es el día en el que un proyecto histórico empieza a ver la luz de forma imparable», ha agregado el alcalde de Zaragoza. Sobre el inicio de las obras, Azcón ha explicado que «empiezan ya, en los próximos días o semanas» con el acondicionamiento y derribos, y a lo largo del primer semestre de 2022 se iniciará la rehabilitación en sí del cuartel.

Las parcelas donde se construirá la residencia están ubicadas en los números 4, 8, 10 y 12 de la calle Madre Rafols. Se trata de edificios que en su día albergaron el antiguo cuartel de Pontoneros y que, a partir de ahora, se destinarán a la promoción, construcción y gestión de alojamientos universitarios.

Respecto a los trabajos, el alcalde de Zaragoza ha destacado que este proyecto municipal también significa creación de empleo y de riqueza, porque se generarán alrededor de 400 puestos de trabajo y se ingresarán ocho millones de euros, algo que ha celebrado «porque las arcas del Ayuntamiento de Zaragoza, debido a gestiones anteriores, no atraviesan su mejor momento».

ASÍ SERÁ LA FUTURA RESIDENCIA

La residencia albergará un total de 351 habitaciones para un total de 388 plazas, y habrá diez tipos de habitaciones disponibles: 122 individuales, con cama, escritorio, mobiliario de almacenaje, nevera pequeña, microondas y baño individual; 34 serán individuales «básicas», con las mismas características pero un espacio más reducido; y 61 individuales «premium», que añaden más espacio y una cocina con fregadero y una placa con dos fuegos sobre las características de la estándar.

También habrá una decena de habitaciones accesibles, que serán aquellas que cumplan con el Código Técnico de Accesibilidad, para personas con movilidad reducida. Estos espacios contarán con cama, escritorio, mobiliario de almacenaje, nevera pequeña, microondas y baño individual. A esta posibilidad se sumarán cuatro habitaciones accesible «premium», con los mismos elementos que la estándar y fregadero con placa con dos fuegos añadidos.

Las habitaciones dobles «básicas» sumarán un total de 23, y estarán integradas por dos camas, dos escritorios y dos conjuntos de mobiliario de almacenamiento, una nevera y un microondas, además de baño compartido. Igualmente, se ofertarán siete habitaciones triples «básicas», con tres conjuntos de cama, escritorio y mobiliario y baño compartido.

La modalidad de núcleo compartido también estará presente en la nueva residencia de estudiantes, con un total de 32 habitaciones. Estos espacios estarán formados por dos habitaciones individuales que comparten baño y elementos de cocina. Las 46 habitaciones «Clúster», responden a cuatro o cinco estancias individuales que dan a un espacio común con sala de estar y cocina.

El precio de las habitaciones oscilará entre 377 euros de la opción básica hasta los 548 euros de media, «lo que va a hacer muy interesante venir a estudiar a Zaragoza», ha señalado Azcón.

Los edificios contarán con rampas y ascensores accesibles, y en ellos está prevista la implantación de sistemas de generación de energía que aprovechen las fuentes de energía renovables y sistemas con recuperación, como paneles solares fotovoltaicos o paneles solares térmicos.

Además, este futuro alojamiento universitario ofrecerá servicios de lavandería, salas de estudio, gimnasio, trasteros para los meses de verano, comedor y cocina. Los servicios abiertos para estudiantes y vecinos serán aparcabicis, cafetería, salas de conferencias y un graderío natural integrado en la plaza José María Forqué.