Lambán anuncia el fin del toque de queda en Huesca, Jaca Barbastro y Monzón a partir del próximo martes

El presidente de Aragón, Javier Lambán, durante su visita al municipio oscense de Alquézar. - CHUS MARCHADOR

El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha adelantado que el próximo martes, 17 de agosto, decaerán los toques de queda actualmente vigentes entre la una y las seis de la madrugada en los municipios de Huesca, Jaca, Barbastro y Monzón.

En declaraciones a los medios de comunicación, en su visita a la localidad de Alquézar, ha afirmado que el próximo martes, cuando el Departamento de Sanidad tenga que pronunciarse respecto al alargamiento de los toques de queda en esos municipios, los únicos vigentes en Aragón, «la decisión será no tomar ninguna», es decir, acabar con ellos y «y volver a una normalidad, entre comillas, a la espera de ver qué va ocurriendo en las próximas fechas».

Lambán ha reconocido que existe «preocupación» en el Gobierno respecto a la celebraciones que pueden tener lugar en estas fechas a pesar de haberse suspendido todos los festejos patronales, pero ha confiando en que los llamamientos reiterados a la «prudencia» y «responsabilidad», que se está haciendo desde todos los ámbitos «surtan efecto».

El presidente de Aragón ha deseado que poco a poco la curva de descendente de contagios «que estamos viendo día a día», con una bajada de incidencia de casos por cada 100.000 habitantes a siete y 14 días «que empieza a ser muy notable, no se interrumpa por esa celebración de no fiestas».

AVANCE DE LA VACUNACIÓN

Lambán ha subrayado que la vacunación contra la COVID-19 «está yendo muy bien» en Aragón, con el 75 % de la población a partir de 12 años con la pauta completa. «Con un poco más de implicación de las familias para llevar a los niños y adolescentes a vacunar estaríamos en cifras más altas todavía», algo que ha estimado que es «muy importante de cara al comienzo normal del curso escolar».

No obstante, el presidente aragonés ha enfatizado que ésta es una de las comunidades autónomas «donde más y mejor se está vacunando» y por eso ha reiterado su «reconocimiento» al sector sanitario.

«Estamos a la vanguardia en todas las medidas que es preciso adoptar para vencer esta última curva en el circuito infernal de la COVID-19» y ha considerado que en octubre y noviembre esta «pesadilla horrorosa» puede empezar «a quedar atrás».