Las floristerías de Zaragoza venden un 60 % menos en Todos los Santos

Rosas - EUROPA PRESS - Archivo

Las floristerías de Zaragoza y, en general de la Comunidad Autónoma de Aragón, registran estos días, en comparación con el pasado año, un descenso de ventas de alrededor del 60 % en vísperas de la festividad de Todos los Santos, debido a las restricciones de movilidad al entrar todo el territorio en nivel de alerta 3 para evitar contagios de coronavirus.

El presidente de la Asociación de Floristas de Aragón, Rubén Cebollero, ha explicado que esta festividad, junto a las fiestas del Pilar y el Día de la Madre son las fechas en las que se registra un mayor volumen de negocio.

«Lo hemos notado mucho todas las floristerías y más aún con el confinamiento perimetral de las capitales de provincia, y las restricciones de movilidad que impiden acudir a los cementerios de los pueblos».

En declaraciones a Europa Press, Rubén Cebollero ha indicado que a esta normativa sanitaria se suma «el miedo de la gente a salir de casa y a ir al cementerio, que además tiene restricciones de aforo», y ha argumentado que esta festividad la conmemora más la gente mayor, al ser el colectivo de población que «más recuerda a los difuntos».

Todo ello ha provocado que la venta de flor natural «haya bajado muchísimo porque la gente no sabe si irá a decorar los nichos y tumbas y además se les ha aconsejado que no vayan en estas fechas».

La docena de claveles rojos es la variedad más demandada en estas fechas, ya sean flores sueltas o en ramo, ha descrito Rubén Cebollero, aunque algún cliente puede pedir algún arreglo especial.

Asimismo, se han aplazado muchos encargos, y ha contado que algunos clientes que solían acudir con el búcaro o jarroncito de la lápida este año han evitado acercarse hasta la floristería.

Aunque han recibido algún pedido por teléfono, Cebollero ha aclarado que a la gente «le gusta ver cómo está la flor» porque igual las guardan unos días en su casa antes de ir al cementerio y no quieren que se les estropee.

El presidente de la asociación ha relatado que todos los años las ventas son de forma escalonada. Empieza una semana antes de Todos los Santos y se prolonga unos días después, generalmente el cliente se lleva flor natural, pero este año apenas hay clientes, y ha añadido que esta es una tendencia que han detectado otros floristas.

«Los compañeros me dicen que las ventas son, de media, un 40 por ciento sobre 2019. Esperemos que se anime el fin de semana, pero nos tememos que será similar por la pinta de estos días previos».

De forma gráfica ha expresado: «La floristería tendría que haber estado llena, con fila, los días previos, pero entran muy pocas personas. Junto a la escasa venta en el día del Pilar, la falta de bodas y ceremonias es la gota que colma el vaso. Está muy flojo el sector y necesitamos ayudas».

Tras asegurar que están «al borde del colapso», Rubén Cebollero ha subrayado que además del descenso de ventas, la gente no sale casi a la calle. «Hay tristeza y este sector lo está pasando muy mal» porque esta fecha junto a la del Pilar, otros años, les permitía «pagar facturas atrasadas y pasar el invierno».

Entre los meses de confinamiento en primavera y la ausencia de ventas tras el levantamiento del primer estado de alarma han cerrado ocho floristerías en Zaragoza, «alguna con 21 años de antigüedad», de las 48 que aglutina esta asociación.

Durante el verano notaron más ventas de planta natural, no de flores, para arreglar las casas, pero «la gente ya no está tanto en las balcones y terrazas» y es un producto con apenas demanda.

Cebollero ha reclamado ayudas «directas, a fondo perdido y especialmente, una bajada de impuestos, sobre todo, en la cuotas a la Seguridad Social», ha demandado.

EP