Los locales de juego estarán obligados en Aragón a registrar cada día a sus usuarios

El Consejo de Gobierno ha aprobado este miércoles la reforma de la Ley del Juego de Aragón, que data del año 2000, con el objetivo de «proteger a los colectivos más vulnerables», como los jóvenes y las personas que presentan adicción al mismo, pero que también tiene en cuenta al sector económico que se genera en torno a esta actividad, «que no podemos denostar, ni perseguir».

La ley especifica la obligación de que los locales de juego dispongan de un servicio de control de acceso y registro de visitantes situado expresamente en la entrada de cada una de las puertas de acceso del establecimiento. Además, se obliga a identificar a los clientes con su DNI para comprobar que no son menores o que están incluidos en el registro de personas prohibidas al juego. Los locales deberán mantener diariamente actualizado este registro.

Respecto al citado registro, la inscripción no decaerá de forma automática transcurrido un periodo determinado de tiempo, sino que pasa a ser indefinida, aunque el interesado podrá solicitar la cancelación pasados seis meses de sumarse a él. Así lo ha explicado la consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales del Ejecutivo autonómico, Mayte Pérez, quien ha enfatizado que para elaborar el proyecto de ley «se ha consultado con las partes» y se han incorporado «muchas» de sus aportaciones.

Además, se ha realizado un trámite de audiencia con los interesados y otro de exposición pública, lo cual «indica el grado de compromiso» para elaborar una norma «consensuada, moderada y ponderada», ha manifestado Pérez.

Por eso, ha expresado su «sorpresa» por las críticas vertidas por la Asociación de Empresarios de Salones de Juego de Aragón, que representa a una parte del sector, después de que haya habido «un clima bastante responsable en la tramitación», se hayan producido «muchas reuniones con ellos» y «hayamos incorporado las aportaciones que nos han parecido sensatas».

Pérez ha precisado que a petición del sector se eliminó la medida de incorporar el encendido y apagado de estas máquinas al modo en que se realiza con las de dispensación de tabaco. «Exigía una inversión importante», ha reconocido.

La consejera ha recordado que Aragón solo tiene competencia en juego presencial y por eso ha anunciado que este mismo miércoles va a enviar una carta al ministro de Consumo, Alberto Garzón, para comunicarle la aprobación de este proyecto de ley e instarle «a que asuma las competencias en revisar los abusos que se pueden estar dando en el juego online». La publicidad en las equipaciones deportivas también depende del Gobierno central, ha añadido.

PROHIBICIONES

Se contempla la prohibición de abrir o ampliar locales de juego a menos de 300 metros a pie desde la puerta principal de los locales hasta la entrada de los centros de educación primaria y secundaria, bachillerato, ciclos de formación profesional básica o enseñanzas artísticas profesionales o establecimientos públicos que realicen actividades de ocio y tiempo libre, principalmente a menores y jóvenes, y lo mismo hasta locales de actividades de formación no reglada que hayan sido acreditadas por el Instituto Aragonés de Juventud a las puertas de acceso del local de juego.

Por otra parte, se prohíbe toda forma de publicidad, patrocinio y promoción de las actividades que inciten o estimulen la práctica del juego, con especial protección a los menores. Asimismo, en el exterior de las instalaciones no se podrá exhibir nada que induzcan a error sobre la actividad autorizada, información sobre el importe de premios o mensajes que sugieran la facilidad para obtenerlos.

También se prohíbe a las empresas de juego la realización de actividades de captación y de fidelización de clientes, cualquiera que sea el medio o el soporte, medida extensiva a la entrega de bonos de fidelización o el ofrecimiento de juego gratuito o a precio inferior al autorizado.

Se endurece, igualmente, el control remoto de las máquinas de juego, que deberán disponer de un sistema de monitorización que almacene durante un mínimo de tres meses la fecha y la hora de cada jugada, las cantidades jugadas y los premios entregados.