Los taxistas de Zaragoza piden auxilio: «He llegado a ingresar sólo 7,60 € en la mañana de un domingo»

Un taxi con la imagen del cupón de la ONCE dedicado a la Virgen del Pilar - ONCE ARAGÓN - Archivo

El presidente de la Asociación Provincial del Auto-Taxi de Zaragoza (APATZ), Manuel Morón, ha pedido este martes al Gobierno de Aragón que apoye al sector para que sea viable, dado el impacto de la crisis derivada de la pandemia de la COVID-19. Ha comparecido en Comisión de las Cortes de Aragón, donde ha alertado de que tras el inicio de la pandemia recaudan un 60 por ciento menos que antes.

En su intervención, Morón ha ha solicitado que los Departamentos del Ejecutivo regional deriven sus necesidades de movilidad al taxi y que el Gobierno interceda ante el Consorcio Metropolitano de Transportes de Zaragoza para derivar al taxi el transporte a los barrios rurales de líneas de bus deficitarias.

También ha pedido que el Ejecutivo regional participe en la financiación de la App que está preparando la Asociación para mejorar el servicio, para lo que el Ayuntamiento de Zaragoza ha aportado 20.000 euros.

Esta aplicación informática permitirá al usuario solicitar un taxi y conocer de antemano lo que cuesta el trayecto y lo que tarda en llegar el vehículo, así como valorar el servicio. El taxista activará el taxímetro, pero el cliente pagará el importe menor de ambos, «nunca le va a costar más» de lo que marque la aplicación.

También ha planteado que se subvencione el 50 por ciento de la cuota de autónomos. «Somos trabajadores», ha dicho Manuel Morón, quien se ha preguntado «qué hacemos casi 900 taxis con el toque de queda» y ha expuesto que, en alguna ocasión, ha trabajado un domingo de 10.00 a 14.00 horas y solo ha transportado a un cliente por 7,60 euros.

«Al caer el ocio cae el taxi», ha hecho notar el presidente de la asociación, quien ha avisado de que «muchos compañeros no pueden hacer frente a los gastos de hipoteca», confesándose «muy pesimista» respecto al futuro del sector del taxi, ya que con motivo de las restricciones para frenar la pandemia, los servicios ferroviarios se han reducido un 50 por ciento, hay menos pasajeros y, además, ha decaído la actividad hotelera y hay «mucho teletrabajo».

A su juicio, «hay una oferta excesiva» de transporte público, «en épocas pasadas no había tantas formas de movilidad», en alusión a Uber y Cabify.

Ha asegurado que Cabify «sigue trabajando de manera irregular y están aplicando sanciones, pero es insuficiente», ha lamentado el presidente de APATZ, quien ha pedido que el control sea «más exhaustivo».

EP