Los trabajadores del tranvía de Zaragoza mantienen los paros: «No se puede estar 9 horas al frente de un tranvía»

Tranvía de Zaragoza - EUROPA PRESS - Archivo

Los trabajadores del tranvía de Zaragoza han trasladado su «hartazgo» por las condiciones laborales y la postura de la empresa que «no se aviene a negociar» y han anunciado que mantendrán hasta el 5 de febrero los paros iniciados el pasado 5 de enero, entre las 8.30 y las 9.00 horas, de 14.00 a 14.30 y de 19.30 a 20.00 horas.

Este es el acuerdo «unánime» de los 105 trabajadores que han mantenido una asamblea general este domingo para ratificar la decisión de mantener los paros y confiar en  que «rectifique y se muestre dialogante» la Sociedad de Economía Mixta (SEM) de Los Tranvías de Zaragoza.

El portavoz del comité de empresa de los trabajadores del tranvía, Julián Aramendía, ha contado que la valoración «es muy negativa» por todos los empleados porque es «totalmente insuficiente y no tiene en cuenta ningún aspecto que se reivindica» ni las horas anuales de jornada laboral, ni en el 2 por ciento de formación, ni el aumento salarial, ni en las condiciones de trabajo y además faltan trabajadores, ha sintetizado.

También ha informado de que la plantilla «mantiene una posición unánime». «Estamos muy unidos y secundando los paros para que se atiendan nuestras reclamaciones, que, entendemos, son justas».

En declaraciones a Europa Press, Julián Aramendía ha lamentado que la empresa sigue sin querer rebajar la jornada de 9,5 horas diarias y de 5,5 horas ininterumpidas. «Todo eso hay que regularlo porque es un aspecto de seguridad de los trabajadores y de la línea. No se puede estar 9 horas al frente de un tranvía».

MÁS REIVINDICACIONES

Ha criticado que no se abordan los beneficios sociales o los complementos por enfermedad y no les remuneran los pluses en caso de que haya un índice de ausencias superior al 3 por ciento y si están de baja de más de tres días se les detrae ese plus.

Otra petición de los trabajadores es que se computen los tiempos de pausa porque para la empresa «no cuenta como trabajo» y conlleva una prolongación del tiempo de servicio.

Frente a las 1.688 horas anuales que establece el convenio, Julián Aramendía ha asegurado que se trabajan 1.720 horas, pero la empresa solo les ha ofrecido una reducción de 8 horas y para el 2023.

En cuanto a la subida salarial, ha dicho que la dirección de la SEM les ha propuesto aplicar el IPC para los próximos años, pero como es negativo se congelaría dado que la perspectiva por la crisis económica hace que sea negativo. Los trabajadores reclaman un aumento del 1,5 por ciento en caso de que el IPC sea negativo o cero y con un incremento del 3 por ciento de tope si coincide con el IPC.

El jueves se volverán a reunir con la dirección de la empresa ante el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAA) con la confianza en que recapacite y el viernes mantendrán una reunión del comité de empresa: «O recapacita la empresa o los visos de solución son complicados».

Por su parte, Tranvías Urbanos de Zaragoza va a aguardar a la reunión prevista este jueves en el SAMA antes de pronunciarse, según han indicado a Europa Press.

EP