Imagen de archivo de la Guardia Civil

Efectivos de la Guardia Civil, junto con los Mossos d’Esquadra, han detenido a cuatro individuos como supuestos autores de dos robos en vehículos, tras intentar huir durante unos 50 kilómetros por las carreteras N-II, A-2 y AP-2.

Se trata de cuatro varones de entre 29 y 49 años, naturales de Chile y residentes en Barcelona, que poseen numerosos antecedentes. En este caso, se les considera presuntos autores de dos delitos de robo con fuerza en las cosas, atentado contra agente de la autoridad y contra la seguridad vial, ha informado la Guardia Civil en una nota de prensa.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 11 de febrero, a primera hora de la tarde, cuando se produjo un robo con fuerza en las cosas en el interior de un vehículo estacionado en el área de servicio de Candasnos, recibiéndose un aviso en la central 062 de la Guardia Civil de Huesca.

En él, se indicaba el vehículo usado por los autores de los hechos en su huida, iniciándose inmediatamente un dispositivo de seguridad con las patrullas en servicio más próximas al lugar.

Una patrulla de Tráfico de la Guardia Civil de Fraga localizó al vehículo circulando por la N-II e intentó darle el alto, haciendo caso omiso su conductor a las señales de los agentes e iniciando una huida a gran velocidad, abandonando la carretera e introduciéndose en pistas agrícolas, intentando de esta forma no ser localizados por las patrullas de Guardia Civil.

Arrojan dos maletas

Poco más tarde, se volvió a localizar al turismo huido en la N-II a la altura del kilómetro 428, realizando nuevamente los agentes señales luminosas y sonoras, ignorando por completo las indicaciones de la patrulla y arrojando desde el vehículo en marcha dos maletas de grandes dimensiones y objetos varios a los agentes que circulaban en motocicleta, poniendo en grave riesgo su integridad y la del resto de conductores que circulaban por esa carretera.

La huida del vehículo se prolongó durante unos 50 kilómetros por las carreteras N-II, A-2 y AP-2, abandonando esta última en el peaje de Lérida, en término municipal de Albatarrec, donde, previamente avisados por la Guardia Civil de Huesca, los Mossos d’Esquadra habían establecido un control en la carretera LL-12, hasta donde llegó el vehículo huido, chocando de manera intencionada contra uno de los vehículos oficiales, huyendo a pie los ocupantes del turismo, siendo localizados tanto por los Mossos d’Esquadra, como por los agentes de la Guardia Civil que iban detrás del vehículo sospechoso.

Tras la detención, la Guardia Civil de Fraga inició una investigación recuperando entre otros objetos las dos maletas de grandes dimensiones que habían arrojado contra la patrulla de Tráfico, las cuales habían sido sustraídas ese mismo día en el área de servicio de Bujaraloz.

Al conductor del vehículo huido le constaban numerosos antecedentes policiales por robos con violencia e intimidación, falsificación de documento público, receptación y hurto. Otro de los detenidos tenía una orden de búsqueda y detención por la justicia francesa por un delito contra el patrimonio, y los otros dos detenidos tenían numerosos antecedentes en el país galo, entre otros asuntos, por resistencia y desobediencia a la autoridad y tenencia ilícita de armas.

Los efectos sustraídos en el robo del interior de vehículo en el área de servicio de Bujaraloz, que incluía dos maletas de grandes dimensiones y un ebook, fueron devueltos a su legítimo propietario, tras ser verificada su propiedad.

Los detenidos, junto con las diligencias instruidas por la Guardia Civil de Fraga, fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción número 2 de Fraga, el cual decretó el ingreso en prisión de todos ellos.