Estadio La Romareda.

El portavoz del grupo municipal de Podemos en el Ayuntamiento de Zaragoza, Fernando Rivarés, ha propuesto un campo de fútbol de gestión pública, pero dentro de un proyecto «más ambicioso, global y de ciudad» de creación de una Ciudad del Deporte.

Ha observado que el emplazamiento del Parking Norte de la Expo ofrece la ventaja de ser suelo público, está comunicado en el tranvía, que es una de sus exigencias, así como la proximidad al campus Río Ebro y el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) porque la innovación en la actividad física y el deporte es de las actividades que «mayores beneficios reportan en la actualidad».

Ante la reunión de este martes entre todos los grupos para intentar llegar a un acuerdo de ubicación, Rivarés ha criticado que el alcalde y otros grupos municipales hayan preferido trasladar preferencia ante los medios de comunicación en lugar de esperar la fecha de la cita con los grupos y negociar. «Esperamos que este martes el alcalde venga y con valentía nos detalle su propuesta, si la tiene».

En rueda de prensa, el portavoz ha dejado claro que Podemos «no propondrá ninguna ubicación concreta porque no estamos en ese momento y no es el debate a la ciudadanía», sino que lo trasladará es esta propuesta de campo de fútbol integrado en un proyecto de ciudad y crear una nueva centralidad en la Ciudad del Deporte. «Vamos más allá y con sentido global de ciudad».

A su juicio, «es momento de ser ambiciosos, con un proyecto sostenible e integrado» y si se quiere hacer un inversión elevada ha opinado que no solo tiene que ser para un estadio, sino para una auténtica Ciudad del Deporte, que no solo sea un espacio de uso ciudadano, sino de atracción de empresas vinculadas con la tecnología y la actividad física y el deporte.

Puede estar integrado en Actur en el Centro Aragonés del Deporte, ha anunciado, porque tiene que ser desde lo público con una empresa participada por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza. El equipamiento central sería el estadio de fútbol, de 45.000 localidades todas cubiertas y que pueda llegar los 70.000 u 80.000 asientos en las siguientes fases porque «tiene que durar hasta 2090 o 20100».

Requisitos: una parcela de 100.000 metros cuadrados

Se precisa una parcela de 100.000 metros cuadrados, con espacio de restauración, ocio eventos, reuniones, museo y ‘fun zone’ para aficionados. Además, de cumplir con todas las condiciones de un estadio de categoría 4 –la máxima calificación que exige la FIFA– y la cubierta solar para autogeneración de energía.

Para Podemos el ejemplo es el campo del Español, en Cornellá (Barcelona), que costó 62 millones de euros y del que la UEFA ha destacado por el «excepcional control de costes», ha elogiado.

Otro ejemplo en el caso de la financiación, que para Podemos siempre ha de ser pública para garantizar viabilidad, es el San Sebastián donde el estadio de Anoeta es municipal y la gestión corre a cargo de sociedad municipal cien por cien pública y Zaragoza ya tiene varias, como Zaragoza-Deporte.

Rivarés ha comentado que el deporte es una forma de atraer visitantes a Zaragoza porque los campeonatos de categorías inferiores, como las disputadas en Semana Santa, mueven centenares de personas que acompañan a los jugadores y duermen varios días en Zaragoza, que es uno de los handicaps de la ciudad porque la media de pernoctaciones es de 1,5 días.

El proyecto de la Ciudad del Deporte también tendría una residencia de unas 200 camas con usos preferentes para clubes y que opten a organizar campeonatos de España. De esta forma clubes, que son semiprofesionales y que tienen que buscar viviendas dispongan de un espacio adecuado a sus necesidades.

Según los cálculos del portavoz de Podemos, en el Centro Aragonés del Deporte «fallido» cabría un Centro Aragonés de Medicina Deportiva o la Casa de las Federaciones con recursos necesarios para realizar cursos de entrenadores, de árbitros y sesiones de tecnificación.

Parking Norte de la Expo

Tras estos argumentos, Fernando Rivarés ha deducido que «solo es posible en el Parking Norte de la Expo porque ya hay equipamientos construidos como el tranvía, son suelos públicos del Gobierno de Aragón y «es más fácil» la colaboración inmediata entre el Ejecutivo autonómico y el Ayuntamiento de Zaragoza.

Los costes de la Ciudad del Deporte son muy variables, según el tipo de campo a construir, pero sería inferior a los 120 millones de euros que se ha hablado y, además sería un proyecto «más ambicioso con financiación mediante una gestión pública de ingresos regulares como un canon al Real Zaragoza y otros clubes». Ha puesto de ejemplo el pabellón Príncipe Felipe. Además se licitarían localidades de hospitalidad, tendría espacios comerciales y de restauración y se celebrarían eventos deportivos o congresos que generarían ingresos.

Todos estos ingresos «retornarían al presupuesto municipal para acometer inversiones en otros equipamientos y barrios de la ciudad», ha exigido.

Asimismo, Rivarés ha puntualizado que «no se descarta que el campo nuevo sea en la actual ubicación de La Romareda«, pero depende del tipo de estadio que se quiera construir, su financiación y gestión. La localización no es lo primero, ha reiterado. «Este es el problema de hablar de las ubicaciones sin saber quien lo paga y como se gestiona porque no se sabe de qué se está hablando».

«Se podría apoyar La Romareda, pero descartamos una reforma que en 10 años exija volver a invertir. Solo si es un campo nuevo, pero decir si o no a la propuesta de Azcón es hablar de humo porque no hay proyecto más allá de su preferencia».

También ha considerado en que el nuevo campo de fútbol tiene que durar otros 70 años, con sucesivas ampliaciones y «eso no cabe en la ubicación actual por espacio físico, ni por movilidad, ni por planes de seguridad por cercanía al hospital». Si se hiciera en La Romareda sería pensando solo en un club, ha señalado.

Antes de concluir, Rivarés ha reiterado que Podemos quiere mantener la titularidad y gestión publica del estadio porque «es fundamental», apostillando que anular la concesión al Real Zaragoza es «una condición para que titularidad y gestión sean públicas».