POLÉMICA ABIERTA

¿Qué medidas tomará Aragón contra los que no quieren vacunarse de la covid?

Administración de la vacuna contra la COVID-19. - EUROPA PRESS

La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, ha manifestado que no se ha arbitrado «ninguna medida específica» en la comunidad autónoma para legislar la obligatoriedad de vacunarse contra la COVID-19 y ha considerado que desde el punto de vista legal hay que ser «cautos» y «muy estrictos» y «ver qué se puede hacer o no».

Así lo ha indicado en rueda de prensa, al ser preguntada por la aprobación este martes en el Parlamento gallego de la reforma de su Ley de Salud para incluir multas a las personas que se nieguen a vacunarse sin justificación.

Repollés ha señalado que ha sido una preocupación en todas las comunidades autónomas determinar «qué medidas tomar hacia quienes deciden no vacunarse, especialmente si ocupan determinados puestos de trabajo», «más allá de una recomendación a todo el mundo» de que lo haga «por solidaridad y responsabilidad social».

La consejera ha opinado que en esta cuestión «deberemos ser muy cautos, ver desde el punto de vista legal qué acciones se podrían tomar en estos casos, especialmente con algunas profesiones o algunos puestos de trabajo conflictivos con respecto a la posibilidad de estar o no vacunados».

VACUNACIÓN MASIVA

Por otra parte, Repollés ha comentado que hacia finales de marzo, posiblemente, se podría disponer de un gran volumen de vacunas «para administrarlas de forma masiva» y con esta finalidad se han analizado varios espacios que puedan acoger esta actuación.

En el caso de las ciudades de Huesca y Teruel, los centros de salud de Los Olivos y Ensanche, respectivamente, «podrían acogerlas» porque disponen de zonas amplias.

En la ciudad de Zaragoza, «se han inspeccionado varios espacios» y se han considerado «válidos» el pabellón polideportivo del campus de San Francisco de la Universidad de Zaragoza, donde la semana pasada ya se vacunó de forma masiva a los estudiantes de ramas sanitarias y trabajo social, así como la carpa instalada en el aparcamiento del Hospital Clínico, donde también se ha vacunado a colectivos sanitarios.

Además, se han considerado idóneos para este fin el Palacio de Congresos, el Casino Mercantil y centro de convivencia para mayores Laín Entralgo –-en el Paseo de la Mina–, lugares donde se podrán ubicar varias líneas de vacunación, ha detallado la consejera. El uso de alguno de estos espacios dependerá de las necesidades de vacunación.

Por el momento, Repollés ha dicho que los lugares de que se dispone son «suficientes» para el volumen de vacunas que puede administrarse, con ocho centros de salud que están abiertos en horario de tarde para esta finalidad.

BUEN RITMO

El director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, ha informado, por su parte, de que el ritmo de vacunación que se mantiene en Aragón es «muy bueno», con casi 120.000 dosis administradas hasta este martes, el 90 por ciento de las recibidas, manteniendo una reserva estratégica de entre 3.000 y 4.000.

Además, hay una distribución «muy homogénea» en todo el territorio de este proceso y «prácticamente todos los sectores están vacunando por encima del 90 por ciento en todos sus ámbitos».

En el caso de las residencias, donde se inició la campaña, ha dicho que prácticamente todos los residentes y trabajadores que han querido vacunarse están cubiertos, con unas 500 personas que todavía no lo han hecho por infecciones previas u otras razones. En estos lugares, la incidencia y los brotes «han caído radicalmente», ha enfatizado Falo.

El director general ha comunicado que la semana que viene se intensificará la vacunación del colectivo de personas mayores de 80 años que viven en sus casas, con una previsión de 12.500 dosis en esa semana.

No obstante, ha apelado a la «prudencia» ya que este colectivo suma en Aragón más de 80.000 personas y si bien algunos ya están vacunados por vivir en residencias o por su alto grado de dependencia, el proceso para vacunar al resto «durará unas semanas».

Ha añadido que puesto que Pfizer ha actualizado la ficha técnica de su vacuna contra la COVID-19 y a partir de ahora será posible ir a vacunar a domicilios, «en los próximos días, desde los centros de salud irán organizando» esos desplazamientos para llegar a los grandes dependientes que vienen en su casa, además de que se podrá vacunar uno de los cuidadores principales, una propuesta «que se está redactando para trasladarla a todo el servicio de salud», ha aclarado Falo.

OTROS GRUPOS

El director general ha comunicado, asimismo, que la semana que viene se concluirá la inyección de las primeras dosis en profesionales sanitarios de primaria línea, se continuará con la vacunación de otros profesionales sanitarios, que se inició la semana pasada y «poco a poco se irán incorporando otros colectivos prioritarios».

En conjunto, la semana que viene está previsto administrar unas 26.000 dosis, con 12.500 para mayores de 80 años; 11.200 para grupos de profesionales esenciales; 1.900 segundas dosis –sobre todo para el personal sanitario– y otras 250 para hospitales privados.

Según ha dicho Falo, más del 95 por ciento de los profesionales de atención primaria ha accedido a vacunarse, mientras que en otros colectivos sanitarios, como los estudiantes de las áreas de salud, ha disminuido el porcentaje, si bien de éstos últimos algunos ya han solicitarlo poder hacerlo y el resto también podrán durante toda la campaña.

Falo ha subrayado que la vacuna de AstraZeneca es «segura» y «tiene eficacia para prevenir la enfermedad», por encima del 85 por ciento en lo que se refiere a patología grave y para prevenir la muerte. A su entender, «es una vacuna que no se puede, ni debe cuestionar en absoluto».

EP