El acalde de Zaragoza, Jorge Azcón, y la vicealcaldesa y consejera de Cultura y Proyección Exterior, Sara Fernández, inauguran el busto de Santiago y Ramón y Cajal, en Gran Vía de Don Santiago Ramón y Cajal. - EP

La recientemente renombrada Gran Vía de Don Santiago Ramón y Cajal en Zaragoza, cuenta desde este lunes, con una escultura de este científico, Premio Nobel de Medicina en 1906, con el objetivo de «hacer justicia y reconocer» la figura de este ilustre.

Así lo ha expresado el alcalde, Jorge Azcón, quien ha sido el encargado de inaugurar este nuevo monumento que se ha ubicado en el inicio de la Gran Vía con Plaza Basilio Paraíso.

Dicha escultura se encuentra junto a las placas de la nueva denominada Gran Vía que fueron colocadas a finales del pasado mes de junio. «Don Santiago Ramón Cajal no solamente fue el descubridor de la neurociencia moderna sino que era un humanista, ya que su obra científica y literaria fue inmensa», ha apuntado Azcón.

La escultura está orientada hacia la antigua Facultad de Medicina, en una de las calles que a diario recorría el ilustre para subir las escaleras del Paraninfo primero como alumno, y posteriormente, como docente.

Ramón y Cajal: «Zaragoza es algo muy mío»

Azcón ha expresado que el propio científico escribió en su día sobre la capital aragonesa lo siguiente: «Zaragoza es algo muy mío, muy íntimo, que llevó embebido en mi corazón y en mi espíritu y palpita en mi carácter y en mis actos».

Con este busto se busca reconocer a «uno de los más importantes pensadores, científicos, cabezas brillantes de Aragón», ha recalcado el regidor.

En esta línea, Azcón ha añadido que Don Santiago Ramón y Cajal «está a la altura» de Goya, Pignatelli, Joaquín Costa o Avempace, «una de las figuras que va a servir para inspirar a los zaragozanos que paseen por la Gran Vía».

«La ciudad se viste de gala porque no hacemos justicia solamente a la memoria de un aragonés insigne, hacemos justicia a la ciudad en un momento especialmente duro a causa de la pandemia de la COVID-19, en el que hay poner en el lugar que le corresponde a la medicina», ha manifestado el alcalde de Zaragoza.

Zaragoza salda una deuda

Por su parte, la vicealcaldesa y consejera de Cultura y Proyección Exterior, Sara Fernández, ha expresado que «Zaragoza salda una deuda que tenía con Don Santiago Ramón y Cajal».

En este sentido, la vicealcaldesa ha dicho que la capital aragonesa fue una ciudad «importantísima» a lo largo de la vida de este premio nobel desde que llegó en 1869 como estudiante y años después se convirtió en catedrático y de esta ciudad «guardó buenísimos recuerdos».

Fernández ha agradecido a los «cajalianos» que la Gran Vía haya adoptado su nuevo nombre. La iniciativa fue aprobada por unanimidad en el Debate de la Ciudad, ha recordado Fernández, al tiempo que ha agregado que «Zaragoza le debía este homenaje».

La escultura

La escultura fue encargado por el Consistorio zaragozano al escultor irlandés Frank Norton con motivo de la celebración este 2022 del 170º aniversario del nacimiento y el centenario de la jubilación de Santiago Ramón y Cajal.

El busto es una réplica de la escultura en bronce de Ramón y Cajal modelada por el escultor Ángel Bayod Usón en el año 1993. Esta obra fue adquirida por el Ayuntamiento de Zaragoza en 1968 con destino a la Galería de Hombres Ilustres del Palacio Municipal, y en estos momentos forma parte de los fondos del Patrimonio Municipal.

Se trata de una réplica, a mayor escala, realizada con medios digitales y artísticos, y para ello, previamente se realizó una digitalización de la obra del propio Bayod para conseguir un archivo 3D. La imagen resultante fue utilizada por una fresadora para crear un modelo en cera que fue convertido después en bronce.

La escultura cuenta con una cabeza de 80 por 55 por 50 centímetros y un pedestal de 197 por 75 por 63. En ella se ha colocado una chapa con la biografía de Ramón y Cajal acompañada por la siguiente frase: «Los elementos del sistema nervioso se comunican sin tocarse», palabras del catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza, Guillermo Fatás.

Además, el escultor Frank Norton ha incluido en el pedestal una representación gráfica de nervios y neuronas que hacen referencia al trabajo de Ramón y Cajal.

El autor de la escultura, Frank Norton, es original de Dublín pero desde 1984 reside en la capital aragonesa. Participa en varias obras públicas de la ciudad, entre ellas en la urbanización de la Plaza de Europa.

Norton cuenta con una amplia trayectoria en escultura para Obra Civil y restauración de espacios, y es el autor de obras en acero ubicadas en varias vías aragonesas como ‘San Jorge y el Dragón’ en la A-23, ‘Caballo’ en Jaca, ‘Monumento al vino’ en Barbastro o el ‘Monumento al Claustro de San Juan de la Peña’ en la A-21 en San Cilia.