Renfe interpuso el año pasado 68 denuncias en Aragón por grafitis y gasta 300.000 euros en quitarlos

Un joven realiza un grafiti. Freepik

Renfe interpuso en 2020 un total de 68 denuncias por grafitis en Aragón. La compañía ha recordado que estas pintadas suponen una lacra para los ciudadanos y, en particular para los usuarios de los trenes vandalizados.

Los grafitis, según ha puntualizado Renfe en una nota de prensa, crean para los pasajeros un «efecto túnel» durante todo el trayecto. Además, en ocasiones suponen retrasos en los servicios y suspensión de trenes por falta de visibilidad o pintadas a los elementos de seguridad, de forma que no pueden circular. La compañía también ha destacado que la pintura con la que trabajar es un producto químico con un olor muy molesto.

En concreto, más del 75 por ciento de los trenes está circulando con grafitis y a los ciudadanos de Aragón les ha costado, en 2020, cerca de 300.000 euros quitarlos. En concreto, en el citado año se han limpiado 7.000 metros cuadrados.

«Los grafiteros impiden a Renfe operar con normalidad. Obligan a alterar la programación de los recorridos de estos trenes para organizar la retirada de la pintada por los servicios de limpieza, así como dejar el tren inmovilizado más tiempo del previsto, lo que comporta una modificación de la logística de distribución de los trenes», ha señalado la compañía.

EP