San Jorge, soldado cristiano y mártir del siglo IV. - BRUEV

El filósofo, sacerdote, teólogo y actual director del Archivo Diocesano de Zaragoza, Juan Ramón Royo, ha analizado la figura de San Jorge, soldado cristiano y mártir del siglo IV, con motivo de la celebración este sábado, de su festividad, quien también es patrón de Aragón.

Según ha contado, es un mártir del siglo IV del que no se tienen noticias ciertas. «Se sabe más de su culto, que de su vida y muerte» y, según el Martirologio Romano, protagonizó un «glorioso combate», que tuvo lugar en Dióspolis o Lidda, en Palestina, que celebran desde antiguo todas las Iglesias, desde Oriente hasta Occidente.

«Sitúa su muerte en el siglo IV, sin especificar más», ha apuntado Juan Ramón Royo, en una entrevista en la web Iglesia en Aragón. Ha detallado que Lidda es la actual Lod, en Israel, y en el siglo VI se cita su sepulcro. «Los datos arqueológicos se corresponden con una basílica constantiniana».

También ha explicado que el relato de su muerte «contiene muchos elementos fabulosos» por lo que fue calificada de apócrifa por el papa san Gelasio I –año 496–. Según dicho relato, fue un soldado romano, hijo de Geroncio y Policronia, muerto en la persecución de Diocleciano, después de sufrir muchos tormentos.

Por lo que se refiere a su representación sobre un caballo e hiriendo a un dragón, el especialista ha precisado que, según la Bibliotheca Sanctorum, esta escena surge en tiempos de los cruzados, «por una falsa interpretación de una imagen del emperador Constantino». A su entender, ha podido estar influencia por imágenes similares anteriores, como la que existe en el Louvre, en la que el dios Horus vestido con uniforme romano y cabeza de halcón, mata a un cocodrilo, que está entre las patas de su caballo o la historia de Perseo y Andrómeda.

Royo ha precisado que el culto en la Corona de Aragón proviene de su supuesta intervención en la batalla de Alcoraz, que posibilitó la conquista de Huesca en 1096, como también en la conquista de varias poblaciones valencianas, como Alcoy. Su fiesta fue declarada preceptiva en las Cortes de Calatayud de 1461.

Asimismo, en países como Bulgaría, Reino Unido y Etiopía se le celebra por su condición de soldado cristiano, cuyo culto fue difundido por los cruzados, aunque en Alemania, Inglaterra o Italia ya hay constancia en los siglos VI y VII. Los ortodoxos lo veneran como el megalomártir, es decir, el gran mártir, ha puntualizado el experto.

EP