Temor ante la avalancha de despidos y ERTES que se avecinan

La hostelería de Zaragoza se queda sin clientes y muchos empresarios se plantean el cierre definitivo. DZ

Cuando el pasado mes de marzo decretó el Gobierno central el estado de alarma, puso un mecanismo especial de protección del empleo y de las empresas: los ERTES por causa de fuerza mayor. El Estado de los costes laborales de decenas de miles de empresas. Las ayudas tenían un condicionante importante para las empresas: el compromiso de no despedir a nadie durante seis meses. Pues bien, este plazo empieza a estar vencido, por lo que muchas empresas van a estar obligadas por replantearse la viabilidad de su negocio. ¿Despedimos, pedimos a la gestoría que prepara más solicitudes de ERTES, cerramos definitivamente el negocio…?

Según los datos del Servicio Público Estatal (SEPE), en Aragón hay en la actualidad más de 13.000 trabajadores en situación de ERTE. Éste desastre económico, laboral y social azota con especial virulencia al sector de la hostelería. En este sentido, el presidente de Aragón Javier Lambán ha anunciado «un plan de rescate a la hostelería» para paliar los efectos de las nuevas restricciones. De momento no hay medidas concretas y centenares de empleados de este sector temen volver a la situación de ERTE o ser despedidos.

Por su parte, el Gobierno municipal de Zaragoza ha puesto en marcha un Plan Urgente de Rescate Fiscal por valor de más de 5 millones de euros para ayudar a los sectores «más afectados» por la pandemia de la COVID-19, con el que se bonificará el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en 2021 un 30 por ciento a hostelería, comercios, hoteles y establecimientos culturales, en un 50 por ciento la tasa a los veladores y en otro 50 por ciento el impuesto de circulación a los taxistas de la ciudad.

Desde el conocido despacho Esteban & Domínguez, muestran su preocupación por la situación actual. «Estamos estudiando con cada cliente qué tipo de ERTE le conviene porque esta elección acarrea transcendentes consecuencias: por un lado, los nuevos ERTEs de limitación de la actividad, conllevan bonificaciones en la cotización a Seguridad Social pero comienza de nuevo el cómputo del plazo de los seis meses con prohibición de despido; por otro lado, loa anteriores ERTEs de fuerza mayor, que ya han perdido las bonificaciones sociales pero que no obligan a un nuevo periodo de computo de los 6 meses a efectos de despido».

Se avecina, pues, otra montaña de expedientes en las gestorías de la capital. «Nuestro despacho, al igual que la mayoría de las gestorías, ya trabajó en los meses de marzo y abril con esta legislación laboral, por lo que tenemos un importante bagaje de conocimiento y experiencia a la hora de abordar estas situación y asesorar sobre el procedimiento más aconsejable para cada caso», comenta Antonio Domínguez, uno de los dos socios de la empresa ubicada en Residencial Paraíso.

DZ