el alcalde Azcón durante la presentación de "Banca y entidades financieras amigables con las personas mayores". AZ

El Ayuntamiento de Zaragoza ha presentado el proyecto ‘Banca y entidades financieras amigables con las personas mayores’, que le hacer ser pionero en colaborar con estas entidades para reducir la brecha digital en este colectivo de población y facilitar el acceso a los servicio bancarios.

El alcalde Jorge Azcón y la concejala delegada de Mayores, Paloma Espinosa, lo han dado a conocer junto a representantes de las tres primeras entidades financieras que se han adherido. Por parte de Ibercaja ha acudido Fernando Arcega; por Caixabank, Eloy Ascaso; y por Laboral Kutxa, Fernando Giménez.

En la presentación, el alcalde ha destacado la «envergadura» de este proyecto, cuya aspiración es tener servicios financieros accesibles para mejorar la atención que se presta a las personas mayores.

Azcón ha dicho que la finalidad última es ayudar a las personas mayores ante la transformación digital, que les genera «incertidumbres y angustia» para lo que se promueve que las entidades bancarias les atiendan de forma acorde a sus necesidades ante lo que el Ayuntamiento de Zaragoza «ha sido sensible».

En su intervención, ha ofrecido numerosos datos, como que en Zaragoza hay 160.000 personas mayores de 65 años y casi un 25 por ciento de la franja entre los 65 y 75 años tiene dificultades de movilidad, que se triplica hasta el 75 por ciento entre los de 75 a 85 años.

Apenas un 40 por ciento entre los de 65 y 75 años utiliza Internet, cifra que desciende hasta el 16,5 por ciento en el caso e las personas entre 75 y 85 años y al 5 por ciento en el grupo de más de 85 años.

En una fase inicial, son 107 las oficinas bancarias en Zaragoza que aplicarán las medidas de Banca amigable con las personas mayores, de las que 64 son de Ibercaja, 28 de CaixaBank y 15 de Laboral Kutxa.

Las entidades firmantes se comprometen a tomar una serie de medidas encaminadas a garantizar y mejorar la atención presencial, la seguridad, la accesibilidad física y sensorial, el apoyo y aprendizaje de los medios digitales, la formación de los empleados
para la atención a las personas mayores y, en general, la concienciación para evitar cualquier discriminación por razón de edad.

Se establecerán horarios de atención personalizada, con prioridad de un mínimo de dos horas diarias en la franja de mayor afluencia, se señalizarán en la zona de espera asientos reservados para mayores, se facilitarán las gestiones y se adecuarán los programas y aplicaciones digitales.